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A estas alturas de la película, muchos ya sabéis que el dinero que existe en circulación tiene valor simplemente porque el Estado dice que lo tiene.  Ya no está basado en las reservas de oro ni de otros bienes del país, sino que se fundamenta en la deuda que el gobierno mantiene con los bancos.  En resumen: el dinero tiene valor porque el Estado dice que tenemos que aceptarlo en nuestras transacciones comerciales.  Por lo tanto, no es de extrañar que una moneda de cambio que carece de valor real fluctúe como realmente lo hace, cambie de valor cada dos por tres o tenga aquí un valor diferente del que tiene en el país de al lado.

Eliminemos el dinero

Poco a poco irá desapareciendo el dinero convencional

Entre todo el maremágnum de idas y venidas económicas, tanta estafa bancaria a nivel mundial y tanta crisis “de diseño”, surge una idea que dará un verdadero y tangible valor al dinero: EL BANCO DE BIENES.  Ya que el dinero ha perdido todo valor y credibilidad, esta idea surge como alternativa (más bien como un paso) hacia una sociedad que no esté basada en el valor de una enorme mentira.

El Banco de Bienes es un gran almacén que al principio estará vacío, careciendo de todo valor.  Una persona llegará al almacén y depositará allí un bien, entendiendo por “bien” algún objeto que posea cierto valor.  Veámoslo con un ejemplo: Zutano necesita alimentar a su familia pero no está dispuesto a pedir un préstamo porque ha perdido toda la confianza que tenía en los bancos tradicionales, así que acude al Banco de Bienes.  Consigo trae una bicicleta.  En el Banco de Bienes hay un tasador, que en base a unas reglas justas decide que la bicicleta de Zutano tiene un valor de 100 DAL (Dinero ALternativo).  Así que Zutano deja allí la bicicleta y se lleva en la cartera 100 DAL.  Estos DAL pueden ser billetes, cheques, monedas o apuntes en un libro, como queramos, pero estarán basados en el valor del bien depositado por Zutano.  Éste puede ahora, con su Dinero ALternativo, retirar cualquier objeto del almacén siempre que entregue a cambio un valor en DAL equivalente al valor del bien.

¿Qué pasará después?

En una primera instancia, Zutano no tendrá nada que llevarse salvo la propia bicicleta que depositó él mismo.  Pero a los pocos días el almacén irá llenándose de objetos.  Un agricultor podrá depositar allí el excedente de su producción en lugar de arrojarlo al río y recibir por él una cantidad de DAL.  Alguien que adquiera un televisor nuevo puede entregar al antiguo al Banco de Bienes (siempre que funcione) y recibir algunos DAL… y así sucesivamente.  Zutanito podrá por fin canjear sus DAL por algún alimento y sacarle así provecho a la bicicleta que tenía en el trastero y que ya no usaba.

Al cabo de un tiempo el almacén estará lleno y será necesario abrir una sucursal en otra ciudad, extendiendo así el ámbito de influencia del Dinero ALternativo.  Poco a poco algunos comercios que emplean el dinero tradicional empezarán a aceptar también los DAL como medio de pago, ya que saben que podrán canjearlos en el almacén (o en otros comercios) por bienes y servicios.  Y será un dinero que  nunca pierda valor, salvo la degradación natural de los bienes almacenados, porque siempre estará basado en objetos tangibles y no en la ilusión de la deuda como el dinero tradicional.  Ninguna entidad privada decidirá sobre el valor de los DAL (como ahora ocurre con el FMI o la Reserva Federal de EE.UU.), ya que el Banco de Bienes es una organización sin ánimo de lucro.

Eventualmente, algunos trabajadores comenzarán a recibir parte o la totalidad de su salario en DAL.  Cuanto mayor sea su difusión y su uso, mayor número de objetos podrán ser adquiridos con los DAL y mayor será su valor.  El primer día, los 100 DAL de Zutano valían poco porque sólo se podía adquirir una bicicleta, pero si disponemos de un almacén lleno de objetos y de múltiples comercios en los que podemos pagar con Dinero Alternativo, el valor de éste aumenta considerablemente.

¿Hay alguna base o antecedente para todo esto?

En Banco de Bienes se presenta como alternativa al dinero real.  La idea puede parecer descabellada, pero ya se han llevado a buen término iniciativas similares: algunas empresas pagan a sus empleados en especie, que es una forma de emplear un bien en lugar de dinero convencional.  Tabacalera pagaba parte del salario en vales que eran canjeables por objetos en ciertas tiendas (a decir verdad, bastantes).  Algunas eléctricas pagan una parte del sueldo de sus empleados con fluido eléctrico, otras empresas entregan vales de comida que pueden ser utilizados en muchos restaurantes… y estas iniciativas siempre han sido bien vistas por parte de los empleados.  Un vale de comida siempre valdrá por una comida, aunque el euro cambie de valor, al igual que un paquete de tabaco seguirá sirviendo para lo mismo (aunque no sea muy saludable) por muy alto que esté el euribor.

La idea del Banco de Bienes lleva ya un tiempo gestándose en diversos foros.  Un dinero que no pierde valor y que no está gestionado por los bancos ni el estado, libre de élites manipuladores… un sueño hecho realidad.

La verdad nos hará libres.

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