Vergonzoso es que para mantener el status quo de políticos y banqueros tengan que subir los impuestos en España. Vergonzoso es que para pagar la inmensa deuda pública a la que nos han llevado haya que realizar recortes en servicios básicos como sanidad y educación. Vergonzoso es que miles de aulas españolas no cuenten con calefacción para ahorrar en la factura de la luz. Pero que a unos niños se les atice y encarcele por reivindicar sus derechos más fundamentales no es vergonzoso, es INDIGNANTE.
La policía se enfrenta a los manifestantes
Los útimos acontecimientos vividos en torno al IES Lluis Vives son un claro ejemplo del modelo político que sufrimos en la actualidad. En lugar de escuchar las súplicas y protestas de estudiantes que solo quieren labrarse un futuro, los poderes públicos mandan a sus sabuesos a acallar las voces de los manifestantes con sus porras y mordiscos. Sería mucho más sencillo poner en marcha proyectos de eficiencia energética mediante energía solar, estudiar fuentes de calefacción alternativas o incluso sentarse a debatir con los propios estudiantes para que sean ellos mismos los que propongan soluciones. Pero jamás se debe llegar a las manos, y mucho menos contra menores.
A los detenidos se les aplican medidas excesivas, que les impiden ver a sus padres o tutores, como si fueran terroristas. Señora Sánchez de León, difícilmente podría haberlo hecho peor. Váyase, renuncie a su cargo antes de que sea destituida, reconozca el mal que ha causado y dignifíquese (al menos en parte) con su dimisión. Haga acopio de la honra que le quede y permita que sean otros los que arreglen este desaguisado, ya no le queremos como representante del Gobierno.
A los jóvenes manifestantes y detenidos queremos darle todo nuestro apoyo, esos sí que son los españoles del mañana.
La verdad nos hará libres.
Si te gustó esta entrada tal vez también te gusten:






















