Hay temas de los que no hablo porque no entiendo de ellos.  De otros no hablo porque no quiero entender.  De algunos hablo a todas horas y de otros sólo hablo cuando me preguntan.  A esta última categoría pertenece el mundo de la energía eléctrica, tan difícil de comprender para los no iniciados.  Amigos y conocidos han llegado a plantearme preguntas interesantes sobre la electricidad, y las respuestas a esas preguntas son tan esclarecedoras que descorren el tupido velo que tiñe al electrón en movimiento con un halo de misterio.  Allá van, una por una:

¿Es verdad que la electricidad se mueve a la velocidad de la luz?

No, no es verdad.  La electricidad son electrones en movimiento en el seno de un material, partículas que poseen una pequeña masa.  Para que algo se mueva a la velocidad de la luz, sería necesario proporcionarle una energía casi infinita (la energía es igual a un medio de la masa por la velocidad al cuadrado) y como en el mundo no existe ninguna fuente de energía infinita, no es posible que nada que tenga masa (por pequeña que sea) pueda moverse a la velocidad de la luz.  Sólo aquello que no tenga masa (como los fotones y las ondas de radio, por ejemplo) pueden viajar a la velocidad de la luz.

¿Se puede almacenar la electricidad?

No, no se puede.  Ya hemos dicho que la electricidad es un movimiento de electrones, y como no podemos “guardar” el movimiento, no es posible almacenar la electricidad.  Para que lo entendamos: se puede almacenar el aire, pero no el viento.

¿Y qué pasa con las pilas? Ahí se guarda electricidad.

En realidad, no.  En las pilas se guarda energía química, que produce una diferencia de potencial ente sus polos (positivo y negativo).  Sólo al unir sus polos mediante un conductor, la energía química genera el movimiento de los electrones.

Si no se puede guardar la electricidad… ¿Qué se hace con la que “sobra” de las centrales?

No sobra nada.  Se genera exactamente la que se está consumiendo en cada instante.  Si muchos hogares apagan la luz a la vez, las centrales generarán menos electricidad para compensar la caída del consumo.

¿Por qué me da calambre si toco un cable en tensión?

El calambre es la sensación de la electricidad pasando por tus nervios.  Provoca una contracción involuntaria de los músculos, que puede hacer que te quedes “pegado” o “agarrado” al cable sin poder soltarlo.  Por eso nunca hay que tocar un cable con la palma de la mano.  En caso de hacerlo (ni se os ocurra) es mejor con el dorso de la mano, ya que el espasmo recibido os aleja del peligro.

enchufe

¿Qué es lo que mata, la tensión o la intensidad?

Ninguna de las dos cosas (o las dos cosas a la vez).  Lo que realmente mata es la potencia liberada en el momento del calambre, que es lo que va a producirte las quemaduras.  Por otro lado, si la corriente eléctrica tiene suficientes niveles de tensión e intensidad y atraviesa el corazón, puede provocar que éste entre en fibrilación, deteniendo el flujo sanguíneo.

Me han dicho que la energía ni se crea ni se destruye, sólo se transforma ¿Es verdad?

Aunque eso constituye el principio de conservación de la energía de la primera ley de la termodinámica, es sólo una verdad a medias.  Es cierto que en un proceso energético la energía no se destruye, sino que se transforma en otro tipo de energía.  Lo que pasa es que ese nuevo tipo de energía siempre es menos “aprovechable” que el anterior.  La energía siempre se “degrada”.  Ejemplo: si enchufamos un ventilador para estar fresquitos, no toda la energía eléctrica que consume el motor se emplea en mover las aspas, parte se convierte en calor por el efecto Joule, esa energía no la hemos aprovechado, se ha degradado.  Cuando se degrade toda la energía del universo, se producirá la muerte térmica del mismo.

Y tú… ¿Tienes más preguntas?

La verdad nos hará libres.

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