Todo a veinte duros.  O todo a un euro, como las llaman algunos.  “La tienda del chino” es una expresión mucho más utilizada, debido a la procedencia de los dueños del establecimiento (aunque algunos son de origen magrebí).  Seguro que en más de una ocasión habéis comprado algo en uno de esos bazares, el pegamento que se ha terminado, los lápices para el cole de mañana, los recambios de la fregona y un sinfín de otros desavíos.  Que no os avergüence, todos lo hemos hecho y las razones son bien sencillas:

  • Siempre está abierto.
  • Está cerca de casa.
  • Es muy barato.

Todo a cien

¿Cómo resistirse ante tan tentadora oferta? Sin embargo, conviene explicar las razones que dan lugar a que el precio sea tan bajo.  Empezaremos con las razones probadas y demostradas:

  • El personal que fabrica los productos suele trabajar en un régimen cercano a la esclavitud.  Los talleres escondidos con trabajadores hacinados son frecuentes, tanto en España (donde es ilegal) como en China (donde es legal y encima, está bien visto).
  • Las mafias chinas sacan tajada de todo esto.  Tráfico de personas, blanqueo de capitales procedentes de negocios turbios, usura… toda una serie de lindezas y asuntos agradables, como podéis comprobar.
  • El propio carácter chino.  Mucha capacidad de sacrificio, nulas aspiraciones personales, disponibilidad absoluta hacia el trabajo, anulación del desarrollo personal… nada de esto es infrecuente.

Todo lo anterior debería ser suficiente para explicar el auge de los negocios del todo a cien, sin embargo, existen rumores de que los chinos no pagan impuestos durante los primeros siete años desde la apertura del negocio, que luego cambian de nombre a su primo y otros siete años sin tributar.  Después de investigarlo y leer la ley hasta por el canto del papel, no he encontrado ninguna evidencia de que lo de la exención de impuestos sea verdad.  Lo más que existe es un acuerdo entre los gobiernos de España y de China del año 1990 que recoge las bases para evitar que las empresas de AMBOS países paguen impuestos en los DOS países por los mismos conceptos, lo cual es hasta cierto punto, lógico.  Por si estáis interesados, os remito al BOE:

http://www.boe.es/boe/dias/1992/06/25/pdfs/A21493-21498.pdf

No hay nada de siete años y no hay nada de exención.  Así que, por lo que a mi respecta, los negocios chinos (y por extensión, magrebíes) pagan los mismos impuestos que los españoles.  Otra cosa es que ellos tengan más capacidad de sacrificio en pro del trabajo que nosotros, o que no se quejen si los explotan.  Si alguien sabe algo más o ha encontrado alguna ley que diga lo contrario, por favor que me lo haga saber para rectificar de manera inmediata.

Ahora ya podéis opinar con conocimiento de causa.

La verdad nos hará libres.

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