En un post anterior comenté algo sobre el dinero, que está basado en la deuda.  Me gustaría retomar el asunto, dada la gran importancia de este tema.  Al contrario de lo que la mayor parte de la gente cree, el dinero no es el reflejo de la riqueza del país, sino que se crea por los bancos en el momento en el que alguien pide un préstamo.  Por ejemplo, si necesitas comprar una casa y pides al banco doscientos mil euros, en ese momento el banco los imprime para ti.  Je, la máquina del dinero existe.  Ese dinero que te han dado no tiene sustento físico, sólo se apoya en tu promesa de que lo vas a devolver en el futuro.  Por eso se habla tanto de la restauración de la “confianza” para salir de la crisis.  Si no confiamos en que los préstamos van a ser devueltos, el dinero no vale nada.

dinero

Pero vamos un poco más lejos.  El banco imprime tus billetes, pero no imprime los intereses que tendrás que pagar por ellos, lo que significa que el dinero que pagarás como interés no está en circulación, así que tendrás que cogerlo del préstamo de otra persona.  O sea, si el tipo del interés está al 1.5%, como es ahora, habrá un 1.5% de los préstamos que no podrán pagarse por la sencilla razón de que no hay suficiente dinero en circulación para pagarlos.  Aunque quisieran, no podrían.  Ahí radica el truco: para pagar esos préstamos hay que adquirir nuevas deudas que pongan más dinero en circulación.  La economía debe crecer más del 1.5% para que los préstamos puedan ser pagados y se pueda mantener todo el tinglado en funcionamiento.

Si la economía no crece (como ahora), los préstamos no se pagan.  Pero el banco exige sus avales, así que los perjudicados siempre somos los ciudadanos de a pié.  El banco siempre gana, se queda con nuestro dinero o con nuestras posesiones.  Siempre será así, ya que la única forma de obtener dinero es pedirlo prestado al banco.  Incluso el dinero que cobras en tu nómina procede de un préstamo que alguien ha pedido al banco, seguramente tu empresa.

La economía debe crecer eternamente para mantener el sistema monetario internacional.  Y siempre debe crecer por encima del tipo del interés, para que los préstamos puedan ser pagados.  Si la economía no crece, todo se hunde.  Pero claro, nada puede crecer indefinidamente en un mundo en el que los recursos son limitados.  No puede haber cada vez más supermercados, llegará un momento en el que el exceso de oferta haga inviables los negocios.  No puede haber infinitos coches, ya que no hay infinita gasolina para quemar.  No se puede tejer ropa eternamente, porque no hay tantas ovejas para esquilar… los recursos son limitados, pero la economía debe crecer ilimitadamente.  Algo raro pasa ahí, ¿no? El colapso del sistema es inevitable y el dinero cada vez vale menos.

Los colapsos pueden ser de varios tipos: una guerra mundial, una revolución a nivel local, un traumático cambio de moneda o un crack como el que sufrió Norteamérica a principios del siglo pasado.  Son colapsos que acaban desangrando al pueblo, las guerras y revoluciones las sufre la masa ciudadana.  El cambio de moneda (por ejemplo, al euro) no benefició a los consumidores, recordemos que lo que antes valía 100 pesetas pasó a costar 1 euro (un aumento del 66% en un año).  Los precios subieron, beneficiando a los poseedores de los medios de producción.

Pero mi nómina no aumentó un 66%.  ¿Y la tuya?

La verdad nos hará libres.

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