Se impone un cambio.  Pero no un cambio tímido, de esos que de tan leves apenas si se dejan notar.  Se impone EL cambio, el cambio con mayúsculas, la ocasión que todos estábamos esperando.  La situación actual nos obliga a dar un giro radical al devenir de los acontecimientos y si no, vamos a ver algunas razones:

  • El que tiene el dinero, tiene el poder.
  • El que tiene el poder, decide sobre las vidas de los que no lo tienen.
  • Los que mandan siempre son los mismos.
  • Si no tienes dinero, nunca tendrás poder.

 

Libertad guiando al pueblo.  Delacroix.

Libertad guiando al pueblo. Delacroix.

 

No debemos permitir que el mundo siempre esté en manos de unos pocos, que sean otros los que decidan el destino de las masas, nuestro destino, TU destino.  Muchos de nosotros vivimos en la ignorancia del grandísimo tinglado que hay montado a nuestro alrededor, del ingente tejemaneje que controla todo lo que nos rodea… los mercados, los precios, los salarios, los impuestos… todo está fríamente calculado para aumentar las riquezas del que ya es adinerado, para mantener el status quo que sólo beneficia a unos cuantos mientras que nosotros, tú y yo, seguimos alimentándolos con nuestra sangre.

Rebelémonos.  Digamos NO al ultraje, al robo a mano armada que practican a diario los poderosos.  Levantémonos contra los abusos de los bancos, de los gobiernos, de las grandes corporaciones.  Todas estas instituciones están siempre controladas por los mismos, por una élite que lo único que ha hecho en su vida es heredar la posición económica de sus ancestros, sin ninguna clase de esfuerzo todo les viene dado de manera gratuita.

Denunciemos.  Pero no a las autoridades, que están corruptas, cubiertas con la ponzoña del engaño y la traición.  Digámonos unos a otros la verdad, compartamos las realidades con nuestros familiares y amigos, que todos sepan de la gran mentira que estamos viviendo.  Hace unos miles de años, varias personas que habían quedado al cuidado del rebaño mientras los demás iban a cazar se apoderaron del ganado armados con palos y piedras.  Sus descendientes aún siguen siendo los amos del rebaño, precisamente los únicos que no trabajan son los únicos que se benefician del fruto del trabajo del resto.

Armémonos.  Pertrechémonos con la lanza del conocimiento y cubrámonos con el yelmo de la razón.  Nuestras bombas serán las pancartas, nuestras espadas, los discursos.  ¡Qué mejor munición que las palabras! Inagotables, imbuidas del poder que la verdad les otorga, atravesarán los escudos de la élite para desbancarlos de sus pedestales.

Viva Wikileaks.
Viva la Rebelión.
Viva la Verdad.

La Verdad nos hará libres.

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