En la cola de la gasolinera preguntaba un tipo al dependiente del porqué de la actual carestía del combustible.  El cobrador, amablemente, le explicó que la mayor parte del precio que el consumidor paga por la gasolina está destinado a impuestos.   Otro individuo situado más atrás entró en la conversación (yo me mantuve al margen) arguyendo que el barril de petróleo está ahora más caro que el año pasado y esa era la razón de la subida.  Dubitativo y meditabundo mi dio por investigar un poco el asunto y me lancé a una de mis famosas comparativas…

Gasolina petrol

Un gesto realmente altruista, una contribución voluntaria y generosa a las arcas del estado.

Año 2008:

El precio del litro de gasolina estaba a 1.11€, aunque en algunos momentos del año alcanzó los 1.30€.  Mientras tanto, el barril de petróleo (159 litros de crudo) costaba 199€ al cambio, lo que nos da una relación de 0.56 entre gasolina y crudo.

Año 2011:

El precio del litro de gasolina está a 1.24€, algo más que la media del 2008 aunque sin alcanzar el máximo histórico.  Actualmente el barril de petróleo está a 123€, sacando una relación gasolina/crudo de 1.01.   Casi el doble que en su momento álgido.

Conclusiones:

Algunos avispados adictos a las matemáticas estarán preguntándose ¿cómo es que si la materia prima es mucho más barata el producto final es más caro?  Evidentemente la culpa de la subida no es del productor (la tan temida OPEP), sino de nuestro gobierno.  Los impuestos que pagamos por los combustibles están ahora a una tasa aproximada del 60%.  Je… y nos parecía caro que el IVA fuera el 18%…

Señores, lectores, compañeros de fatigas… ¡¡¡UN SESENTA POR CIENTO!!!  No se si habrá algún otro producto con tasas de impuestos similares (tal vez el alcohol y el tabaco).  Ya está bien de cargarle toda la culpa a los árabes con el tema del precio de los combustibles, ya es hora de que sepamos quienes son los que realmente nos pisotean con los precios abusivos.

Cierto es que los impuestos son necesarios, imprescindibles diría yo.  Pero en este caso el alto precio del combustible revierte en la práctica totalidad de todo lo demás.  La mayor parte de los productos de consumo deben ser transportados por carretera (consumiendo combustible), lo que encarece el precio final del producto en destino.  Alimentación, textil, productos de higiene y limpieza… TODO.  Así que si el precio del transporte consiste (aproximadamente) en un 2% del producto, indirectamente estamos pagando un 60% de impuestos de ese 2%, además del IVA, lo que nos da un resultado total de más del 19% en impuestos por cualquier cosa que compremos.

Cada vez que compres el pan, recuerda que estás contribuyendo con 10 céntimos al sostenimiento del sistema.

La verdad nos hará libres.

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