Archive for marzo, 2011



Tiempo de lectura: 8 min. Vídeo: 43 seg.

Desde hace algún tiempo se nos viene anunciando en la radio, televisión y prensa un nuevo tipo de bancos.  Se autoproclaman más transparentes, respetuosos con la sociedad y el medio ambiente, te informan de qué hacen con tu dinero y cuánto ganan con él.  Son la novedosa y llamativa BANCA CÍVICA.  Todo esto me hace reír, banca cívica, dicen… es como decir “robo social”, “hurto consentido” o “guerra preventiva”.  Pero vamos a ver de qué se trata exactamente y el grado de verdad que hay en ello.  Empecemos con el vídeo con el que ellos mismos se presentan:

Fíjate en los slogans del vídeo:

  • La banca cívica no te engaña.  ¿Significa esto que los que no son cívicos te engañan? Por supuesto que sí.  Ellos mismos hace algunos años no se anunciaban como banca cívica…
  • La banca cívica es transparente.  ¿Y los otros? Por lo visto son opacos, o sea, que no te enteras de lo que hacen con tu dinero.
  • Puedes fiarte de ellos.  De los otros no, por descontado.
  • La banca cívica te hace caso.  Me gustaría verlo con mis propios ojos.
  • Es tu dinero y tú decides. Por supuesto, nunca lo dudé, no hace falta que ellos digan que el dinero es nuestro.

Con esto ya hay suficiente como para llenar tres blogs.  Empecemos por el principio.  El grupo de la banca cívica la componen cuatro cajas de ahorros: la Caja de Navarra, la Caja de Canarias, la Caja de Burgos y Cajasol.  Dicen que son transparentes, que te informan de cuánto ganan con el dinero que tú has depositado en su entidad.  Me parece muy bien, pero no te hacen partícipe de esos beneficios, así que me da igual si ganan mucho o ganan poco, tú no ganas ni un céntimo más.  También dice que puedes elegir a qué obra social va destinado el porcentaje de beneficios que la ley les obliga a destinar a obra social.  Bueno, para los que están muy sensibilizados con la inclusión social, con la formación o con la promoción de los bienes históricos está perfecto.  Pero de todas formas lo van a hacer, ya hemos dicho que por el mero hecho de ser cajas de ahorro están obligados por ley a destinar parte de los beneficios a obras sociales.

Ventana

La Banca Cívica, ¿una ventana abierta a la esperanza o una falsa ilusión?

Analicemos más cosas.  Es de suponer que una banca cívica te ayudará a tener un más fácil y barato acceso a la vivienda, así que vamos a ver las condiciones que nos dan los cívicos para una nueva hipoteca (recordemos que actualmente el euribor ronda el 2%):

  • Tipo de interés: desde euribor + 0.90%
  • Tipo de interés inicial (durante 1 año): 3.5%
  • Comisión apertura: 1.30%, mínimo de 600€

Y en otra entidad, por ejemplo Barclays Bank (que no son de los cívicos), tenemos unas condiciones muy diferentes:

  • Tipo de interés: desde euribor + 0.66%
  • Tipo de interés inicial: no hay.
  • Comisión de apertura: 0%.

¿Dónde está el civismo?  Cobran más intereses (sobre todo durante el primer año) y cobran comisiones de apertura bastante abultadas.  Por otro lado, parece que sí que ofrecen mejores condiciones para los préstamos personales, donde sólo cobran un interés a partir del 7.5%, mientras que en otras entidades, como Santander, el interés es del 15.5%.  Si, sí, el abuso es menor.

En la otra mano, los depósitos que puedes hacer en la banca cívica oscilan desde el 2 al 5,25% en función del tiempo que dure el depósito, mientras que en otras entidades (como Barclays) sólo superan el 2% con unas determinadas condiciones de mercado que son muy difíciles de que se lleguen a cumplir.

Conclusiones:

  • La banca cívica ofrece hipotecas más caras que los bancos convencionales.
  • La banca cívica ofrece préstamos personales más baratos que los bancos convencionales.
  • Con los cívicos, puedes elegir a qué obra social van dirigidos parte de los beneficios, aunque los fueran a destinar a ese uso de todas formas.  Es una ilusión de falsa elección.
  • Parece que las cajas cívicas ofrecen mejores condiciones para los depósitos.

Las cartas están sobre la mesa, ahora la elección es tuya.

La verdad nos hará libres.

Foto: Omar Vieira


Navegando por los mares cibernéticos me he topado con este video de un señor que dice su verdad.  Pero resulta que “su” verdad tiene bastante consistencia y es muy posible que esté bastante cerca de “la” verdad.  Habla sobre la forma en que los medios de comunicación dicen lo que les dicen que deben decir, que trabajan para los poderes fácticos y cuya única misión no es informar, sino ganar dinero.  Como todos…

Y este señor no es un cualquiera, os dejo su currículum (visto aquí):

Felipe López-Aranguren (Madrid 1951). Sociólogo. Desde 2003 a 2007 ha formado parte del Consell Asesor de RTVE en Cataluña. Director de la empresa ARCS S.L., cuyo objetivo es el estudio, producción, gestión y promoción de todo tipo de actividades, bienes y servicios culturales. Miembro de la Associació Catalana per la Pau y colaborador del Centro de Investigación para la Paz, de Madrid, galardonado con el Premio Nacional de Derechos Humanos. Profesor en diversas universidades de verano, colabora en revistas y diarios e imparte conferencias sobre sociología, cultura, paz y desarrollo, política y literatura. Ha publicado libros de variada índole, entre los que destacamos sus obras de poesía Escombros y laberintos (Argés, 1997); El viajero y su tierra (1999); La nave del olvido (Actas, 1998), y La esfinge (2001). Figura en la antología alemana  Hell Verwundete des Miltelmeers. Sus obras han sido traducidas también al inglés, francés y ruso.

Sin desperdicio.

La verdad nos hará libres.


Tiempo de lectura: 4 min.

Mucho no, muchísimo se ha hablado sobre la conveniencia de adquirir un vehículo que utilice como combustible el gasoil frente a otro que queme gasolina.  Los coches diésel tienen un menor consumo específico (se reduce el coste por kilómetro), aunque inicialmente representan un desembolso mayor, pues son más caros que los de gasolina.  Para arrojar un poco de luz sobre el velo de oscuridad que este tema representa, y a sabiendas de que la literatura en este ámbito es extensa, vamos a realizar una comparativa entre dos coches muy parecidos, en sus versiones diésel y gasolina.

Motor de gasolina:

  • Modelo: Ford Focus 1.6
  • Combustible: gasolina.
  • Consumo mixto específico: 6 litros cada 100 km.
  • Precio de adquisición: 17850 €

Motor diésel:

  • Modelo: Ford Focus 1.6
  • Combustible: gasoil.
  • Consumo mixto específico: 4.5 litros cada 100 km.
  • Precio de adquisición: 19615 €

Tenemos también en cuenta que los precios medios del litro de combustible son de 1.32€ para la gasolina y 1.30€ para el gasoil, a fecha de Marzo de 2011.  Con estas premisas fabricamos una tabla, en la que la línea verde representa el coste de adquirir y rodar con el coche de gasolina, mientras que la línea blanca nos muestra lo mismo para el coche diésel.

Diesel o gasolina
Existe muy poca diferencia entre los costes de un coche diesel y su equivalente en gasolina

Como podemos ver, es a partir de los 9000 km cuando el coche de gasoil empieza a ser rentable.  Es importante notar que los factores que se han tenido en cuenta en el cálculo son los arriba mencionados y no se han considerado (por ser muy variables) otros como éstos:

  • Coste e las revisiones anuales (los diésel son más caros).
  • Coste del seguro (los diésel son más baratos).
  • Posibles reparaciones (los diésel son más caros).
  • Coste residual del vehículo (los diésel se pueden vender más caros).

Pero la gráfica sí que nos da una idea bastante aproximada de la realidad.  Si vamos a utilizar el coche de manera ocasional nos convendrá uno de gasolina, mientras que si hacemos gran uso de él será más barato decidirnos por el diésel.  Además, hay que pensar en la financiación.  Los intereses serán más elevados para los coches más caros, lo que puede llegar a inclinar la balanza en favor de los de gasolina (siempre que estos últimos se paguen al contado).

Si nos atenemos al concepto medioambiental, es bueno saber que los coches de gasolina contaminan menos que los de gasoil.  La combustión de un fluido más refinado como la gasolina será de mayor calidad que la del aceite que compone el combustible de los motores diésel.

La verdad nos hará libres.

Si te gustó esta entrada tal vez también te gusten:

La verdad sobre la gasolinaLa verdad sobre los coches eléctricosLa verdad sobre la luz: ahorrar en la factura


Tiempo de lectura: 3 min.  Enlace: 4 min.

Cito de EuropaSur.es:

Los españoles deben un 55% más de lo que tienen ahorrado

Familias y empresas residentes en España mantenían al cierre de 2010 una deuda de 1,782 billones de euros con las entidades financieras. En total, los créditos superan en 633.000 millones de euros a los depósitos.

Ver la noticia completa.

Básicamente, debemos 1.782.000.000.000 euros.  Esto quiere decir que anualmente pagamos de intereses (a una media del 5%), un total de 89.100.000.000 euros de beneficio para el banco, pagada por personas físicas y empresas.  Por supuesto, el endeudamiento de las instituciones públicas está al margen de todo esto.

Por otro lado, el producto interior bruto (valor de la producción de un país) de España en el año 2010 fue de 267.858.000.000 euros, según el instituto nacional de estadística.  La cuenta ahora es bien sencilla, dividimos el producto interior bruto entre los intereses que tenemos que pagar a los bancos y obtenemos… ¡¡¡ 3 !!!  Mmmm, dirán algunos, ¿Qué quiere decir este 3?  Significa que la tercera parte de lo que el país produce tenemos que emplearla en pagar a los bancos.  Y este gasto recae en las personas y las empresas.

 

¿Y ahora qué?
¿Y ahora qué?

 

Evidentemente, algo habrá que hacer.  La deuda debe ser cada vez mayor para que la economía pueda crecer, por eso nos incitan a comprar casas, coches, montar empresas… a pedir préstamos, en definitiva.  Además, las instituciones públicas también tienen deudas con las entidades financieras y esas deudas también las pagamos las personas y las empresas con nuestro trabajo y nuestros negocios.  No podemos trabajar eternamente para los bancos, llenando los bolsillos de unos pocos que, realmente, no hacen nada por el país y son los únicos que se enriquecen.

Debemos promover el cambio YA.  Otro mundo, un mundo mejor, es posible.

La verdad nos hará libres.

Foto: Omar Vieira

¡Diez mil visitantes!


Vuelve a ser un honor compartir con todos vosotros este nuevo hito en la corta vida del blog “Nadamásquelaverdad”.  ¡Hemos alcanzado los diez mil visitantes!

¡Diez mil visitantes!

¡Diez mil visitantes!

Un fuerte abrazo de agradecimiento a todos los que lo han hecho posible, a los lectores asiduos y esporádicos, a los que han escrito comentarios, a los que han publicado enlaces y a los que han llegado hasta aquí desde diferentes redes sociales.

La verdad nos hará libres.


Hace unos días recibí la nómina en un sobre cerrado y la guardé en el bolsillo de la camisa.  Este hecho en si no tendría nada de particular excepto por dos razones de peso: tengo la suerte de contar con un empleo estable y por primera vez, me fijé en unos numeritos pequeñitos que aparecen en la parte de “deducciones”.  Centrándonos en la segunda de las razones (la primera daría para escribir todo un blog), al salir del trabajo y subir al coche recordé el sobre cerrado y lo abrí.  Al darme cuenta de la existencia de esos números “deductivos” mi formación técnica me llevó invariablemente a sumarlos.  Mal.  Muy mal.  La suma de todas las “deducciones” de mi salario sobrepasaba en algunas décimas el 33% del mismo.

Bala conmigo... beeeeee!

Tú y yo estamos juntos en el redil

Me llevé las manos a la cabeza de forma instintiva, dejando caer el papel impreso al frío y húmedo suelo, pues me encontraba en el aparcamiento.  La mayor parte se correspondía con el impuesto sobre la renta, ese dinero que hay que entregar a cuenta simplemente porque has recibido un pago por tu trabajo.  Otra parte se lo llevaban las cotizaciones a la seguridad social.  Y otra un plan de pensiones “de empresa”, pero que es obligatorio.  Total, que la mayor parte se la llevaba papá estado con sus impuestos.

Instintivamente, mientras conducía a casa, repasé los gastos más importantes a los que debía hacer frente en este mes.  Por descontado el segundo gasto más importante (después de los impuestos) se trataba de la hipoteca.  Otro 30%.  Mal no, peor.  Para disfrutar de un derecho fundamental recogido en la constitución tengo que renunciar a un tercio de mi salario.  Pero aún hay más, pues las facturas (agua, luz, teléfono, comunidad) se llevaban un 15% adicional.  Y estamos hablando de servicios de los que no se puede prescindir, obligatoriamente debo contar con esos servicios para llevar una vida digna.

Recapitulemos:

  • 4 meses al año trabajo para el estado, el equivalente a un 33% del salario.
  • Otros 4 meses trabajo para el banco, el 30% que se lleva la hipoteca.
  • Otro mes trabajo para mantener mi propia dignidad.  Tiene guasa que haya que trabajar para eso.

La cosa es realmente fuerte.  Sólo 3 meses al año trabajo para mi.  TRES MESES, de un total de DOCE.  Soy un esclavo, un borrego, un animal de granja.  Estoy dentro (muy dentro) del redil y no puedo escapar de él.  Con mi sangre mantengo el sistema.  Me gustaría decir que contribuyo a construir carreteras, a mantener los hospitales, las escuelas, los museos… pero esto es cierto sólo en parte, ya que una buena tajada de los impuestos son para pagar deudas que el estado tiene con los bancos.  Así que en realidad trabajo para el banco.  El capital es el que me puso el yugo y tiene la llave de mis cadenas.

Espero que tú seas diferente, aunque mucho me temo que estás junto a mí en el centro del redil.

Bala conmigo, borrego… beeeeeeeee!

La verdad nos hará libres.

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