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Mucho no, muchísimo se ha hablado sobre la conveniencia de adquirir un vehículo que utilice como combustible el gasoil frente a otro que queme gasolina.  Los coches diésel tienen un menor consumo específico (se reduce el coste por kilómetro), aunque inicialmente representan un desembolso mayor, pues son más caros que los de gasolina.  Para arrojar un poco de luz sobre el velo de oscuridad que este tema representa, y a sabiendas de que la literatura en este ámbito es extensa, vamos a realizar una comparativa entre dos coches muy parecidos, en sus versiones diésel y gasolina.

Motor de gasolina:

  • Modelo: Ford Focus 1.6
  • Combustible: gasolina.
  • Consumo mixto específico: 6 litros cada 100 km.
  • Precio de adquisición: 17850 €

Motor diésel:

  • Modelo: Ford Focus 1.6
  • Combustible: gasoil.
  • Consumo mixto específico: 4.5 litros cada 100 km.
  • Precio de adquisición: 19615 €

Tenemos también en cuenta que los precios medios del litro de combustible son de 1.32€ para la gasolina y 1.30€ para el gasoil, a fecha de Marzo de 2011.  Con estas premisas fabricamos una tabla, en la que la línea verde representa el coste de adquirir y rodar con el coche de gasolina, mientras que la línea blanca nos muestra lo mismo para el coche diésel.

Diesel o gasolina
Existe muy poca diferencia entre los costes de un coche diesel y su equivalente en gasolina

Como podemos ver, es a partir de los 9000 km cuando el coche de gasoil empieza a ser rentable.  Es importante notar que los factores que se han tenido en cuenta en el cálculo son los arriba mencionados y no se han considerado (por ser muy variables) otros como éstos:

  • Coste e las revisiones anuales (los diésel son más caros).
  • Coste del seguro (los diésel son más baratos).
  • Posibles reparaciones (los diésel son más caros).
  • Coste residual del vehículo (los diésel se pueden vender más caros).

Pero la gráfica sí que nos da una idea bastante aproximada de la realidad.  Si vamos a utilizar el coche de manera ocasional nos convendrá uno de gasolina, mientras que si hacemos gran uso de él será más barato decidirnos por el diésel.  Además, hay que pensar en la financiación.  Los intereses serán más elevados para los coches más caros, lo que puede llegar a inclinar la balanza en favor de los de gasolina (siempre que estos últimos se paguen al contado).

Si nos atenemos al concepto medioambiental, es bueno saber que los coches de gasolina contaminan menos que los de gasoil.  La combustión de un fluido más refinado como la gasolina será de mayor calidad que la del aceite que compone el combustible de los motores diésel.

La verdad nos hará libres.

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