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Una noticia me sorprendió hace pocos días en televisión.  Se trata dela oleada de robos que está ocurriendo en toda Europa gracias al método BUMPING.  Es realmente fácil, cualquiera puede aprenderlo en pocos minutos y no se necesita nada raro, ni ganzúas, ni aparatos electrónicos, ni hay que romper nada. Pero lo peor es que después del robo, al no existir violencia, las aseguradoras se niegan a responder.  Pero… ¿en qué consiste el BUMPING? Vamos a verlo con un vídeo:

Como veis, es sencillísimo.  La llave maestra debe encajar en la cerradura (ahí tienen  que ver las ranuras laterales), luego se le rebajan un poco las muescas, se le corta un trozo pequeño de la parte delantera y ¡lista!  Sólo queda introducirla en la cerradura objetivo y aplicar un golpecito seco.  La cerradura se abre sin problemas.  Bueno, eso es lo que dicen, yo no lo he probado…

Ahora es cuando empieza el dilema.  Al no existir violencia física, las aseguradoras se niegan a responder, ya que dicen que se trata de HURTO y no de ROBO.  Podrás entablar mil discusiones con la compañía de seguros, pero para llegar a alguna parte deberás seguir los siguientes pasos:

  1. Denunciar el robo ante la policía, ellos nos darán un escrito que se llama “diligencia”.
  2. Enviar una copia de la diligencia al seguro, alegando que te han robado y que solicitas el reintegro de lo robado.
  3. La compañía se negará a resarcir lo sustraído, alegando que e trata de hurto y no de robo, con lo que no está contemplado en la póliza.
  4. Ahora nosotros enviaremos una réplica, adjuntando una copia de los artículos 238 y 239 del código penal, que reproduzco a continuación:

Artículo 238. Son reos del delito de robo con fuerza en las cosas los que ejecuten el hecho cuando concurra alguna de las circunstancias siguientes:

  • Escalamiento.
  • Rompimiento de pared, techo o suelo, o fractura de puerta o ventana.
  • Fractura de armarios, arcas u otra clase de muebles u objetos cerrados o sellados, o forzamiento de sus cerraduras o descubrimiento de sus claves para sustraer su contenido, sea en el lugar del robo o fuera del mismo.
  • Uso de llaves falsas.
  • Inutilización de sistemas específicos de alarma o guarda.

Artículo 239.  Se considerarán llaves falsas:

  • Las ganzúas u otros instrumentos análogos.
  • Las llaves legítimas perdidas por el propietario u obtenidas por un medio que constituya infracción penal.
  • Cualesquiera otras que no sean las destinadas por el propietario para abrir la cerradura violentada por el reo.

Por lo tanto, si nuestra puerta estaba CERRADA y alguien la ha abierto mediante el bumping,  como quiera que la llave del supuesto ladrón no es la tuya, habrá usado un método distinto del habitual para abrir la puerta, siendo reo del delito de ROBO.   En este caso, el seguro está obligado a resarcir lo sustraído, a razón de los objetos descritos en la diligencia, así que sed muy cuidadosos con lo que le contáis al policía de turno.

Yo envié la ley al seguro y me pagaron todo lo que me robaron.

La verdad nos hará libres.

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