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Reflexionemos pues.  Como ya sabemos, el movimiento ciudadano (no se bien como llamarlo, si DRY, NoLesVotes, #spanishrevolution..) clama por los siguientes principios:

  • El fin de los privilegios de políticos y banqueros, que son casi la misma cosa.
  • La salida de la crisis económica, promovida por los únicos que sacan beneficio.
  • Cambio en el poder, no votar a los tres partidos mayoritarios (PSOE, PP y CIU).
  • Medidas propuestas para el cambio.

Todo esto está muy bien, pero el movimiento ciudadano también recibe críticas.  Vamos a ver las más importantes:

  • Se piensa que hay alguien oculto detrás de la organización, esperando sacar rédito político.
  • Otros creen que no son más que “una panda de perroflautas antisistema”.
  • Las medidas que proponen no son las adecuadas, o son de extrema izquierda.
  • Se quejan de una crisis que ellos mismos han ayudado a que se produzca.
  • El movimiento se ha producido demasiado tarde.
Varios carteles

Carteles que llaman a diferentes manifestaciones en Algeciras

Por supuesto, cada uno arrima el ascua a su sardina.  No faltan los que quieren sacar algún beneficio del movimiento, sea éste orquestado o espontáneo.  En las manifestaciones y concentraciones se han visto banderas republicanas, chapas de algunos partidos y pegatinas electorales.  En muchos casos se les ha indicado que la finalidad de las manifestaciones no es hacer campaña.  Algunos lo han entendido (la mayoría) y otros no.

Este movimiento tenía que producirse en algún momento.  ¿Es tarde?  Puede que sí, pero hubiera sido peor que no se hubiese llevado nunca a cabo.  Tenía que saltar la chispa que prendiera la tela de la indignación y esa chispa fue la manifestación del 15 de Mayo.  A partir de ahí todo (se supone) es espontáneo, ya que la organización inicial no ha convocado ninguna concentración a partir de esa fecha.  ¿Por qué antes de las elecciones?  Evidentemente, es el momento en el que causa más efecto mediático, las huelgas de transportes se hacen en días de vacaciones y las  huelgas de comercios en días de mercado.

En estos momentos hay acampadas espontáneas en todas las ciudades importantes (y otras que no lo son tanto) de España, no sólo en Sol.  Twitter hierve con las hashtags #spanishrevolution, #acampadasol, #democraciarealya y otras.  Los periódicos y blogueros empiezan a posicionarse a favor o en contra del movimiento ciudadano.  Españoles expatriados se concentran en Londres, Munich, Estambul, Bruselas, incluso en países tan distantes como Japón.

¿Es lícito concentrarse en la jornada de reflexión?  Si es para hacer campaña, está claro que no.  Pero concentrarse para reflexionar o incitar a la reflexión es perfectamente válido.  Pensemos…

  • ¿Necesitamos realmente un cambio?
  • ¿Queremos que los de siempre sigan en el poder?
  • ¿Le damos a otros la oportunidad de explorar diferentes caminos?
  • ¿Estamos descontentos con la política actual?
  • ¿Hay que avanzar hacia una democracia más igualitaria?

Si la respuesta a la mayor parte de estas preguntas es SI, ya sabes lo que tienes que hacer.  VOTA.  No votes en blanco ni hagas pintadas en la papeleta.  No te quedes en casa.  VOTA.  Busca un partido que promueva alguna política que calme tus reivindicaciones, aunque no estés totalmente de acuerdo con todo lo que ese partido proponga, VOTA.  No permitas que los de siempre sigan en el poder.  VOTA.

En cambio, si eres feliz con el estado actual del mundo, VOTA.  Manifiéstate en contra del movimiento ciudadano.  Vota a los que mandan o a los que insultan a los que mandan.  VOTA.  Quédate en casa, vota en blanco, haz dibujitos en la papeleta o vota a los que siempre has votado.  VOTA.

Piensa por ti mismo, eres capaz de hacerlo.

Cuando di de comer al hambriento, me llamaron buena persona.  Cuando pregunté por qué pasaba hambre, me llamaron comunista.

La verdad nos hará libres.

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