Es el tema de moda.  Hay quien dice que volver a instaurar un impuesto sobre el patrimonio es un gran error que no nos va a sacar de la crisis (entre ellos, Emilio Botín), mientras que hay sectores que defienden a ultranza este impuesto, que grava a las grandes fortunas.  Sin embargo, ¿sabemos de verdad quiénes son los que van a tener que pagar?

El presidente del Santander "ve muy mal" el nuevo impuesto

El presidente del Santander "ve muy mal" el nuevo impuesto

Pues bien, resulta que todas aquellas personas físicas que posean bienes o derechos por valor superior a 700.000€, con la excepción de la vivienda habitual (que puede ser de hasta 300.000€, una buena choza, ¿no?).  A todo lo que uno posea hay que restarle lo que uno debe, así la mayor parte de los mortales nos libramos de pagar gracias a las maravillosas hipotecas que nos hacen ser poseedores de un patrimonio negativo según este baremo.  Aclaramos: si tengo posesiones por más de 700.000€  y mi casa ya está pagada, me toca endiñar la pasta.

Otro asunto es la cantidad a pagar, que dependerá de en cuánto exceda el valor de nuestras posesiones de los consabidos 700.000€.  Lo podemos ver en esta tablita, muy descriptiva pero que no entiende ni el que la hizo.  Para aclarar las cosas podemos señalar que pagaremos más porcentaje cuanto más tengamos, igual que en la declaración de la renta.  O sea, cuanto más me pase de los 700.000, más pagaré.  Por ejemplo, si tengo 3 millones de eurazos, acabaré pagando 20.700 eurillos.  Sin embargo, por un milloncejo de nada solo me cobrarán setecientos míseros euros.

Ahora bien, ¿a cuánta gente afecta este impuesto?  Según el ministro José Blanco, solo a 90.000 personas y se espera recaudar la friolera de dos mil millones de euros.  Hay datos curiosos… si estás casado el patrimonio del matrimonio (je) tiene que llegar a dos millones de euros para tributar, con lo que ¡seguro que muchos ricos contraerán nupcias antes de que acabe el año!

A primera vista parece lógico que los que más tengan, más impuestos paguen.  Pero recordemos que esta tasa existió hasta el 2007, justo cuando empezó la crisis, ¿no es extraño que se eliminara el impuesto a los que propiciaron la recesion? En cambio se aumentaron otros impuestos de carácter general, como el IVA.  Resulta que los platos rotos los pagamos siempre los mismos.

La verdad nos hará libres.

Si te gustó esta entrada, tal vez también te gusten:

Crisis y multinacionalesSistema electoral españolSubsidio del paro

Anuncios