¡Por fin! Gritan algunos.  Lo que todos estábamos esperando ha llegado, la razón por la cual los españolitos medios votamos hace unos meses a la opción política “menos mala”.  ¡La reforma laboral ya está aquí!  Se acabaron nuestros problemas, con la nueva hornada de leyes laborales, el país está a un paso de recuperar el esplendor de los días de oro y conquistas.  Pero… ¿hasta qué punto nos va a beneficiar?

Vamos a ver un resumen, en líneas generales, de los aspectos más importantes de la nueva reforma:

  • Despido y EREs: la indemnización por despido improcedente se reduce de 45 a 33 días. Ampliación de las causas del despido objetivo y reducción a 20 días de la indemnización.  No hará falta autorización previa de la administración para los ERE. Las empresas, obligadas a hacer plan de recolocación si despiden a más de 100 trabajadores.
  • Nuevos contratos: nuevo contrato indefinido para pymes.  Reorientación las bonificaciones a la contratación.  Acaban los encadenamientos de contratos temporales indefinidamente.  Las ETT pueden actuar como agencias de colocación.
  • Formación: derecho a 20 horas de formación anuales para todos los trabajadores.  Impulso de un contrato para la formación.
  • Negociación colectiva: la prórroga máxima de los convenios colectivos vencidos será de dos años, los convenios de empresa tienen prioridad y las empresas con dificultades podrán ‘descolgarse’ del convenio.
  • Medidas contra el absentismo laboral; plan especial de la Inspección de Trabajo.
  • Directivos: siete días por año para los directivos de empresas públicas por cese de cargo.  Los directivos de banca sancionados no recibirán indemnización por despido.
Protestas en Sol por la reforma laboral

Protestas en Sol por la reforma laboral

Así, a bote pronto, lo que más llama la atención es el abaratamiento del despido, que ahora será casi siempre procedente.  Si hay pérdidas, despido procedente.  Si ganamos menos que el ejercicio anterior, despido procedente.  Y las indemnizaciones se reducen drásticamente.  Ahora, si tu jefe no gana lo que quiere, puede despedirte pagándote solo 20 días por cada año trabajado, si llevas allí 5 años, pues te da 3 meses de sueldo y a tu casa.

Las bonificaciones y exenciones de impuestos para la contratación de jóvenes y parados de larga duración aparentemente pueden ayudar un poco, pero si juntamos esta medida con la anterior hacemos un “combo laboral” de proporciones épicas.  Vamos a verlo con un ejemplo: el taller de Don Paco tiene a 4 trabajadores y este año ha ganado un poco menos que el anterior, así que tiene derecho a despedir a gente hasta que gane lo que él quiere (tiene que mantener su chalet en Navacerrada y el caballito de la niña).  Despide a dos  antiguos (pagando una miseria) y contrata a dos jóvenes, a los que les paga mucho menos (los contrata en formación) y encima el estado le incentiva por ello.  Al final, el mismo número de parados, y los que están trabajando ganan menos que antes.  Y lo peor: la diferencia la pagamos tú y yo.

El tema de la reducción de la negociación colectiva no tiene nombre.  Le quita a los trabajadores el derecho de luchar juntos por defender lo único que tienen: su fuerza de trabajo.  Un golpe maestro.  Ahora que cada uno pelee por su cuenta, uno a uno los obreros tienen menos fuerza y serán más propensos a bajarse los pantalones y al “peloteo” que tanto gusta en España.  Divide y vencerás.  Magistral.  Podría seguir, pero la indignación me corroe las entrañas y no haría más que despotricar.  Veremos lo que nos deparan los próximos días…

La verdad nos hará libres.

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