Tag Archive: China


La verdad sobre las religiones


“Mil monjes, mil religiones”.  Esto es lo que reza a la entrada del Potala, el complejo de templos más importante del Nepal.  Quiere decir que cada uno sentirá y entenderá la religión de forma diferente al vecino, por mucho que profesen el mismo credo.  Ahora bien, ya que todas las religiones del mundo se auto-proclaman como verdaderas, vamos a ver que grado de coincidencia hay entre ellas mediante un resumen de sus credos:

religiones

Ahora, extraigamos algunas conclusiones:

  • Parece que existe un único Dios, aunque se manifieste de diferentes maneras.
  • Todo lo que existe, proviene de Dios.
  • Dios siempre habla a través de un profeta, de un hombre, ya sea oralmente o inspirando textos sagrados.
  • Nuestras acciones presentes determinarán nuestra vida futura, ya sea antes o después de la muerte, haya juicio o no.
  • Hay que portarse bien.  No hace falta ser un santo, parece que con no dar mucha guerra es suficiente.

Nos planteamos entonces… ¿Es necesario seguir obligatoriamente a una de estas grandes corrientes?  Evidentemente son guías para llevar una vida recta, pero si aplicamos los preceptos básicos, que son los mismos en todas las religiones, ¿no podremos también alcanzar la salvación?

Mil monjes, mil religiones.

La verdad nos hará libres.

Anuncios

Algunos preguntarán cómo puede relacionarse el arte con algo tan desagradable como la guerra.  La respuesta es bien sencilla: gracias a Sun Tzu.  Este personaje fue general del ejército chino unos cuatrocientos años antes de Cristo y su legado se materializó en un tratado sobre la guerra, al que denominó “El Arte de la Guerra”.  En él, describe tácticas militares y recomendaciones para obtener la victoria, no sólo en la batalla, sino en una contienda a largo plazo.  A principios del siglo XIX, muchos economistas vieron en Sun Tzu a un gurú de los negocios, ya que las tácticas militares que describe también son aplicables al mundo económico y comercial y, por extensión, a la mayor parte de los aspectos de la vida.

sun tzu

Robert Grant, en su libro “Dirección Estratégica”, aplica las enseñanzas de Sun Tzu a la dirección de empresas.  Sobre todo le da importancia a lo que viene a llamarse “Los 4 factores del éxito”.  Conviene, no sólo conocerlos para el ámbito empresairal, sino tenerlos en cuenta en nuestra vida cotidiana.  Vamos a describirlos uno por uno, acompañándolos del ejemplo práctico de una empresa de venta de electrodomésticos:

  • Conocer al enemigo. Parece obvio, pero es uno de los más importantes.  Es fundamental observar a los competidores, destacando fortalezas y encontrando puntos débiles para atacar donde más duele.  Aplicándolo a nuestra tienda de electrodomésticos, tendríamos que estudiar a la competencia, sus ofertas, métodos de trabajo, campañas publicitarias, nichos libres… para preparar nuestras actuaciones.
  • Conocer las limitaciones propias. Hay que saber hasta dónde puede uno llegar, en qué puntos está nuestro máximo rendimiento y qué cosas no podremos hacer por nosotros mismos.  En nuestra tienda habría que hacer lo mismo y tratar de minimizar las debilidades mediante reclutamiento, contratación de servicios de apoyo, formación o benchmarking.
  • Conocer el entorno. Entender el terreno de juego es algo que nunca puede faltar.  Las reglas de cómo se mueve el cotarro deben estar grabadas a fuego en el despacho de dirección.  Muchos de los fracasos vienen por la ignorancia o el desconocimiento de algún factor oculto, o por haber pasado por alto algo importante.  Los directivos deben conocer la normativa, aspectos legales, aprovechar la experiencia de otros y tener en cuenta normas no escritas y acuerdos tácitos.
  • Marcarse objetivos realizables a corto plazo. Esto es fundamental.  Sin un objetivo seremos como un barco sin timón en medio de una tormenta.  Y tampoco sirve plantearse metas inalcanzables, dudosas o vagas: “aumentar las ventas” no es un buen objetivo, mientras que “obtener un volumen de ventas de cien mil euros en dos meses” es mucho más alcanzable.  Muchas empresas caen porque se marcan objetivos que luego no son capaces de cumplir, o porque sus directivos vagan sin rumbo fijo.

Los más avezados ya se habrán dado cuenta de que tres de los cuatro factores del éxito están en el conocimiento.  La información es poder.  Sin ella nuestra empresa estará perdida, acabará irremediablemente en el más estrepitoso de los fracasos.

La verdad nos hará libres.


Todo a veinte duros.  O todo a un euro, como las llaman algunos.  “La tienda del chino” es una expresión mucho más utilizada, debido a la procedencia de los dueños del establecimiento (aunque algunos son de origen magrebí).  Seguro que en más de una ocasión habéis comprado algo en uno de esos bazares, el pegamento que se ha terminado, los lápices para el cole de mañana, los recambios de la fregona y un sinfín de otros desavíos.  Que no os avergüence, todos lo hemos hecho y las razones son bien sencillas:

  • Siempre está abierto.
  • Está cerca de casa.
  • Es muy barato.

Todo a cien

¿Cómo resistirse ante tan tentadora oferta? Sin embargo, conviene explicar las razones que dan lugar a que el precio sea tan bajo.  Empezaremos con las razones probadas y demostradas:

  • El personal que fabrica los productos suele trabajar en un régimen cercano a la esclavitud.  Los talleres escondidos con trabajadores hacinados son frecuentes, tanto en España (donde es ilegal) como en China (donde es legal y encima, está bien visto).
  • Las mafias chinas sacan tajada de todo esto.  Tráfico de personas, blanqueo de capitales procedentes de negocios turbios, usura… toda una serie de lindezas y asuntos agradables, como podéis comprobar.
  • El propio carácter chino.  Mucha capacidad de sacrificio, nulas aspiraciones personales, disponibilidad absoluta hacia el trabajo, anulación del desarrollo personal… nada de esto es infrecuente.

Todo lo anterior debería ser suficiente para explicar el auge de los negocios del todo a cien, sin embargo, existen rumores de que los chinos no pagan impuestos durante los primeros siete años desde la apertura del negocio, que luego cambian de nombre a su primo y otros siete años sin tributar.  Después de investigarlo y leer la ley hasta por el canto del papel, no he encontrado ninguna evidencia de que lo de la exención de impuestos sea verdad.  Lo más que existe es un acuerdo entre los gobiernos de España y de China del año 1990 que recoge las bases para evitar que las empresas de AMBOS países paguen impuestos en los DOS países por los mismos conceptos, lo cual es hasta cierto punto, lógico.  Por si estáis interesados, os remito al BOE:

http://www.boe.es/boe/dias/1992/06/25/pdfs/A21493-21498.pdf

No hay nada de siete años y no hay nada de exención.  Así que, por lo que a mi respecta, los negocios chinos (y por extensión, magrebíes) pagan los mismos impuestos que los españoles.  Otra cosa es que ellos tengan más capacidad de sacrificio en pro del trabajo que nosotros, o que no se quejen si los explotan.  Si alguien sabe algo más o ha encontrado alguna ley que diga lo contrario, por favor que me lo haga saber para rectificar de manera inmediata.

Ahora ya podéis opinar con conocimiento de causa.

La verdad nos hará libres.

A %d blogueros les gusta esto: