Tag Archive: Estados Unidos


La verdad sobre Gadafi


“¡Libertad!”, claman los rebeldes sobre el cuerpo del otrora dictador. “¡Justicia!”, gritan exhaltados mientras el opresor se desangra sobre el asfalto.  La muerte del excéntrico ex-mandatario libio supone un paso adelante en aras de los derechos humanos, la libertad de expresión y el estado del bienestar.  Pero… ¿estamos seguros de que el paso no ha sido hacia atrás?

Recordemos que este señor lideró la revolución libia de 1969 en la que se derrocó al por aquel entonces rey.  Instauró la república, nacionalizó las grandes empresas (sobre todo las petroleras) y solo permitió los negocios pequeños de corte familiar.  Su política era fundamentalmente social y anti-occidentalista, no queriendo alinearse con el bloque capitalista liderado por Estados Unidos ni abrazando el lado soviético.  Abandonó el gobierno en el año 1979 de manera oficial, aunque siguió teniendo una gran influencia de facto en las cuestiones políticas.  Lo cierto es que atajaba cualquier disidencia de la forma más dura y las cárceles libias estaban llenas de presos políticos (algunos de estos presos ya han sido liberados).  Por lo tanto no puedo decir que apruebe el gobierno dictatorial de este señor, pero debo admitir que algunas cosas sí que hizo en favor de su pueblo.

El recientemente fallecido líder libio

El recientemente fallecido líder libio

Empezando por la nacionalización del petróleo y la desmantelación de las bases militares extranjeras en territorio libio.  Ninguna empresa extranjera tiene porqué sacar provecho y enriquecerse con lo que no es suyo y el petroleo que se encuentra en el subsuelo de libia es, por tanto, de los libios.  Justo es que sean ellos los que se beneficien de él y no las empresas italianas o americanas.  Desde mucho antes de que terminara esa farsa que han venido a llamar “revolución libia” a los ganadores se les hacía la boca agua mientras se repartían el pastel.  Anteriormente los libios recibían una paga mensual a cuenta de los beneficios del petróleo que rondaba los 400 dólares.  ¿Creéis que la petrolera ENI (o la OTAN) seguirá repartiendo aquella paga?  Gadafi levantó un sistema de escuelas y hospitales que hasta entonces los libios no podían más que soñar.  ¿Quién va a pagar ahora ese bienestar?

Tampoco existían los bancos.  Solo se permitía el Banco Nacional, que extendía créditos sin intereses.  Eso sí que era un estímulo para la economía.  Además el analfabetismo se redujo al mínimo (teniendo en cuenta que se trata de África).  No es de extrañar que la administración de Reagan levantara sanciones contra Libia e incluso intentara derrocar a Gadafi en varias ocasiones.  Llegaron incluso a bombardear Trípoli.  No fue hasta que Libia decidió comenzar una política de mercados más abierta cuando Bush levantó las sanciones impuestas y permitió el comercio con el país árabe.  Pero la lentitud de las reformas mosqueó a la CIA y éstos orquestaron el levantamiento de una parte del ejército libio.  La carestía de los alimentos, provocada por el mismo sistema de mercado neoliberalista fue uno de los fuegos que alimentaron la revuelta, y eso que Gadafi decidió repartir dinero para que los libios pudieran seguir comprando alimentos a las (ahora) empresas privadas.

No quieren hombres fuertes, quieren títeres.  El gobierno de transición no será más que un pelele bajo las órdenes de Europa y Estados Unidos.  Libia volverá a caer en la miseria para que aquí podamos mantener nuestro nivel de consumo, para que los que ya son ricos lo sean aún más, para que los poderosos dispongan de un garrote aún mayor con el que dar cocotazos al disidente.

El poder corrompe, de eso no hay duda.  Pero prefiero un revolucionario abrumado por el poder que un neoliberal democráticamente elegido.

La verdad nos hará libres.

Si te gustó esta entrada también te gustarán:

La verdad sobre Estados Unidos, dos formas de invadir un paísLa verdad sobre ¡Indignaos!La verdad sobre Che Guevara


Tiempo de lectura: 7 min.

Reflexionemos pues.  Como ya sabemos, el movimiento ciudadano (no se bien como llamarlo, si DRY, NoLesVotes, #spanishrevolution..) clama por los siguientes principios:

  • El fin de los privilegios de políticos y banqueros, que son casi la misma cosa.
  • La salida de la crisis económica, promovida por los únicos que sacan beneficio.
  • Cambio en el poder, no votar a los tres partidos mayoritarios (PSOE, PP y CIU).
  • Medidas propuestas para el cambio.

Todo esto está muy bien, pero el movimiento ciudadano también recibe críticas.  Vamos a ver las más importantes:

  • Se piensa que hay alguien oculto detrás de la organización, esperando sacar rédito político.
  • Otros creen que no son más que “una panda de perroflautas antisistema”.
  • Las medidas que proponen no son las adecuadas, o son de extrema izquierda.
  • Se quejan de una crisis que ellos mismos han ayudado a que se produzca.
  • El movimiento se ha producido demasiado tarde.
Varios carteles

Carteles que llaman a diferentes manifestaciones en Algeciras

Por supuesto, cada uno arrima el ascua a su sardina.  No faltan los que quieren sacar algún beneficio del movimiento, sea éste orquestado o espontáneo.  En las manifestaciones y concentraciones se han visto banderas republicanas, chapas de algunos partidos y pegatinas electorales.  En muchos casos se les ha indicado que la finalidad de las manifestaciones no es hacer campaña.  Algunos lo han entendido (la mayoría) y otros no.

Este movimiento tenía que producirse en algún momento.  ¿Es tarde?  Puede que sí, pero hubiera sido peor que no se hubiese llevado nunca a cabo.  Tenía que saltar la chispa que prendiera la tela de la indignación y esa chispa fue la manifestación del 15 de Mayo.  A partir de ahí todo (se supone) es espontáneo, ya que la organización inicial no ha convocado ninguna concentración a partir de esa fecha.  ¿Por qué antes de las elecciones?  Evidentemente, es el momento en el que causa más efecto mediático, las huelgas de transportes se hacen en días de vacaciones y las  huelgas de comercios en días de mercado.

En estos momentos hay acampadas espontáneas en todas las ciudades importantes (y otras que no lo son tanto) de España, no sólo en Sol.  Twitter hierve con las hashtags #spanishrevolution, #acampadasol, #democraciarealya y otras.  Los periódicos y blogueros empiezan a posicionarse a favor o en contra del movimiento ciudadano.  Españoles expatriados se concentran en Londres, Munich, Estambul, Bruselas, incluso en países tan distantes como Japón.

¿Es lícito concentrarse en la jornada de reflexión?  Si es para hacer campaña, está claro que no.  Pero concentrarse para reflexionar o incitar a la reflexión es perfectamente válido.  Pensemos…

  • ¿Necesitamos realmente un cambio?
  • ¿Queremos que los de siempre sigan en el poder?
  • ¿Le damos a otros la oportunidad de explorar diferentes caminos?
  • ¿Estamos descontentos con la política actual?
  • ¿Hay que avanzar hacia una democracia más igualitaria?

Si la respuesta a la mayor parte de estas preguntas es SI, ya sabes lo que tienes que hacer.  VOTA.  No votes en blanco ni hagas pintadas en la papeleta.  No te quedes en casa.  VOTA.  Busca un partido que promueva alguna política que calme tus reivindicaciones, aunque no estés totalmente de acuerdo con todo lo que ese partido proponga, VOTA.  No permitas que los de siempre sigan en el poder.  VOTA.

En cambio, si eres feliz con el estado actual del mundo, VOTA.  Manifiéstate en contra del movimiento ciudadano.  Vota a los que mandan o a los que insultan a los que mandan.  VOTA.  Quédate en casa, vota en blanco, haz dibujitos en la papeleta o vota a los que siempre has votado.  VOTA.

Piensa por ti mismo, eres capaz de hacerlo.

Cuando di de comer al hambriento, me llamaron buena persona.  Cuando pregunté por qué pasaba hambre, me llamaron comunista.

La verdad nos hará libres.

Si te gustó esta entrada, tal vez también te gusten:


Tiempo de lectura: 5 min.

Desde que se publicó la noticia del fallecimiento de Osama Bin Laden en el mundo no se habla de otra cosa.  ¡Por fin! Dice el pueblo americano.  El demonio terrorista ha sido abatido, vencido, hundido.  Ya podemos respirar tranquilos, la batalla por la “libertad duradera” ha terminado.  Dice la prensa que los comandos norteamericanos atacaron la residencia en la que se encontraba, en Pakistán, y mataron al cabecilla junto con varios miembros de su familia (una de sus esposas y un hijo).  Luego trasladaron el cadáver a un barco de guerra, para posteriormente arrojarlo al mar.

Osama Bin Laden

El recientemente fallecido Osama Bin Laden

A causa de la serie de misterios y contradicciones que empañan la muerte de Osama hay algunos que se plantean el hecho de que realmente siga con vida y que todo ha sido un montaje de los Estados Unidos para “celebrar” una nueva victoria sobre el terrorismo.  Vamos a ver algunas reacciones de líderes  y organizaciones mundiales:

El ministro suizo de Defensa, Ueli Maurer, considera que la muerte de Osama Bin Laden no modificará demasiado la actual situación de seguridad mundial ni menguará el peligro del terrorismo. «La desaparición de Osama Bin Laden no cambiará la situación en lo inmediato», afirmó Maurer en rueda de prensa, quien especificó que no se debe ser «ingenuo».  (www.abc.es)

El primer ministro japonés, Naoto Kan, ha manifestado que la lucha internacional contra el terrorismo no ha concluido tras la muerte del líder de Al Qaida y que va a aumentar el nivel de alarma en las bases militares niponas. (www.abc.es)

Human Rights Watch (organización por la observación de los derechos humanos) ha expresado su deseo de que la muerte de Bin Laden ayude a poner fin a «los abusos cometidos en nombre del antiterrorismo».

Por lo tanto, parece que nada va a cambiar.  Los abusos de poder continuarán, incluso la alarma antiterrrorista aumentará, como dice el primer ministro nipón.  Por parte de los Estados Unidos, el golpe ha sido magistral.  Se han apuntado el tanto de acabar con el principal líder terrorista a nivel mundial (del que nadie sabía nada desde mucho tiempo atrás) y dicen que mantendrán el nivel de alerta (seguirán los abusos).  ¿Se marcharán ahora de Afganistán?

La realidad es que la muerte de Osama, sea verdad o no, es totalmente irrelevante.  Los americanos ya consiguieron su objetivo, que era invadir Afganistán en aras de vengar el ataque a las torres gemelas.  Ya han explotado los recursos, controlado su política, instaurado sus empresas.  Ahora ya da igual si Osama vive o no, fuera del filón mediático que han conseguido con el ataque de la pasada madrugada.

La verdad nos hará libres.

Si te gustó esta entrada tal vez también te gusten:


Se impone un cambio.  Pero no un cambio tímido, de esos que de tan leves apenas si se dejan notar.  Se impone EL cambio, el cambio con mayúsculas, la ocasión que todos estábamos esperando.  La situación actual nos obliga a dar un giro radical al devenir de los acontecimientos y si no, vamos a ver algunas razones:

  • El que tiene el dinero, tiene el poder.
  • El que tiene el poder, decide sobre las vidas de los que no lo tienen.
  • Los que mandan siempre son los mismos.
  • Si no tienes dinero, nunca tendrás poder.

 

Libertad guiando al pueblo.  Delacroix.

Libertad guiando al pueblo. Delacroix.

 

No debemos permitir que el mundo siempre esté en manos de unos pocos, que sean otros los que decidan el destino de las masas, nuestro destino, TU destino.  Muchos de nosotros vivimos en la ignorancia del grandísimo tinglado que hay montado a nuestro alrededor, del ingente tejemaneje que controla todo lo que nos rodea… los mercados, los precios, los salarios, los impuestos… todo está fríamente calculado para aumentar las riquezas del que ya es adinerado, para mantener el status quo que sólo beneficia a unos cuantos mientras que nosotros, tú y yo, seguimos alimentándolos con nuestra sangre.

Rebelémonos.  Digamos NO al ultraje, al robo a mano armada que practican a diario los poderosos.  Levantémonos contra los abusos de los bancos, de los gobiernos, de las grandes corporaciones.  Todas estas instituciones están siempre controladas por los mismos, por una élite que lo único que ha hecho en su vida es heredar la posición económica de sus ancestros, sin ninguna clase de esfuerzo todo les viene dado de manera gratuita.

Denunciemos.  Pero no a las autoridades, que están corruptas, cubiertas con la ponzoña del engaño y la traición.  Digámonos unos a otros la verdad, compartamos las realidades con nuestros familiares y amigos, que todos sepan de la gran mentira que estamos viviendo.  Hace unos miles de años, varias personas que habían quedado al cuidado del rebaño mientras los demás iban a cazar se apoderaron del ganado armados con palos y piedras.  Sus descendientes aún siguen siendo los amos del rebaño, precisamente los únicos que no trabajan son los únicos que se benefician del fruto del trabajo del resto.

Armémonos.  Pertrechémonos con la lanza del conocimiento y cubrámonos con el yelmo de la razón.  Nuestras bombas serán las pancartas, nuestras espadas, los discursos.  ¡Qué mejor munición que las palabras! Inagotables, imbuidas del poder que la verdad les otorga, atravesarán los escudos de la élite para desbancarlos de sus pedestales.

Viva Wikileaks.
Viva la Rebelión.
Viva la Verdad.

La Verdad nos hará libres.


De todos es conocida la eterna lucha de clases entre la izquierda y la derecha, los conservadores y los progresistas, los republicanos y los demócratas.  Muchos nos posicionamos en lado u otro, por lo que decimos, lo que hacemos o nuestra manera de pensar.  Pero… ¿estamos diciendo la verdad al afirmar que somos de derechas o de izquierdas?  Vamos a aclarar conceptos, seguro que más de uno cambiará radicalmente su manera de ver la sociedad y el gobierno:

lvsr

Los partidos.

A la izquierda, los partidos históricos son el comunista, el socialista y el demócrata, son liberales y progresistas y sus programas incluyen tendencias hacia el progreso y la igualdad con elevadas dosis de idealismo.  Por el contrario, el lado derecho es conservador y tradicional, sus partidos históricos son  el republicano, el conservador y el nacionalista, promueven la conservación de los valores tradicionales, la equidad y la supervivencia de los más adaptados al medio.

Los gobiernos.

El comercio justo, el apoyo a los trabajadores, la libertad personal y un enfoque social son las principales características de los gobiernos de izquierdas.  También buscan controlar la vida pública del país y la sociedad, regular la economía y cobrar elevados impuestos a las industrias y comercios.  Por otro lado, la derecha se centra en lo individual a través de la libertad económica, que se consigue defendiendo a los empresarios para un comercio libre.  La economía de derechas no está controlada por el gobierno, que tampoco carga de altos impuestos a los comerciantes e industriales ni busca interferir en modo alguno con la sociedad.

Sociedad y cultura.

Los progresistas son muy éticos, creen que el mundo puede ser mejorado, evolucionando multiculturalmente con políticas de inclusión social.  En cambio los conservadores piensan que el mundo está bien como está y basan su pensamiento en la moralidad.  Utilizan políticas de exclusión social, nacionalistas y conservadoras.

La familia.

Los padres de izquierdas crían a sus hijos construyendo una relación basada en el respeto y la confianza.  El niño debe aprender a ser responsable, aprender a preguntar y abrirse a sus compañeros a través de la empatía.  En estos hogares se respira una atmósfera de protección y comunicación.  En la otra parte, las familias de derechas son más duras, construyen la relación con sus hijos mediante el miedo y el respeto.  El hijo tiene que ser moralista y disciplinado y debe educarse para tener éxito y competir individualmente.  El ambiente familiar es de castigo y recompensa.

La vida profesional.

Los profesionales progresistas suelen ejercer la profesión libre como profesores, arquitectos, médicos, ingenieros… normalmente en un medio urbano, buscando la realización personal.  Sin embargo, los profesionales conservadores se desarrollan como militares, policías, jueces, vendedores y similares en medios más bien rurales.

Posicionamientos.

Aquellos que tienden más a la izquierda consideran la religión como algo carismático no organizado, para ellos los derechos son para observarlos, los delincuentes han sido forzados socialmente a delinquir y los pobres son víctimas del sistema.  Para los de derechas, la religión es ministerial y organizada, los demás no deben interferir en nuestros derechos, los delincuentes eligen serlo y los pobres son unos flojos sinvergüenzas.

Igualdad contra libertad.

Progresistas: la igualdad es un terreno de juego nivelado para todos y la libertad trae abusos y diferencias sociales.  Conservadores: la igualdad es la oportunidad y la libertad es la posibilidad de tener éxito o equivocarse por uno mismo.

Valores.

Para los de izquierdas son la bondad, ayuda a los demás, modelos de comportamiento progresista, diplomacia, diálogo y pacifismo.  Para los de derechas son la participación, el orden impuesto, ayudar a los que se lo merecen, modelos de comportamiento más agresivo y la oportunidad.

Palomas contra halcones.

¿De qué color son tus alas?

Referencias:

http://www.informationisbeautiful.net/visualizations/left-vs-right-world/


En un post anterior comenté algo sobre el dinero, que está basado en la deuda.  Me gustaría retomar el asunto, dada la gran importancia de este tema.  Al contrario de lo que la mayor parte de la gente cree, el dinero no es el reflejo de la riqueza del país, sino que se crea por los bancos en el momento en el que alguien pide un préstamo.  Por ejemplo, si necesitas comprar una casa y pides al banco doscientos mil euros, en ese momento el banco los imprime para ti.  Je, la máquina del dinero existe.  Ese dinero que te han dado no tiene sustento físico, sólo se apoya en tu promesa de que lo vas a devolver en el futuro.  Por eso se habla tanto de la restauración de la “confianza” para salir de la crisis.  Si no confiamos en que los préstamos van a ser devueltos, el dinero no vale nada.

dinero

Pero vamos un poco más lejos.  El banco imprime tus billetes, pero no imprime los intereses que tendrás que pagar por ellos, lo que significa que el dinero que pagarás como interés no está en circulación, así que tendrás que cogerlo del préstamo de otra persona.  O sea, si el tipo del interés está al 1.5%, como es ahora, habrá un 1.5% de los préstamos que no podrán pagarse por la sencilla razón de que no hay suficiente dinero en circulación para pagarlos.  Aunque quisieran, no podrían.  Ahí radica el truco: para pagar esos préstamos hay que adquirir nuevas deudas que pongan más dinero en circulación.  La economía debe crecer más del 1.5% para que los préstamos puedan ser pagados y se pueda mantener todo el tinglado en funcionamiento.

Si la economía no crece (como ahora), los préstamos no se pagan.  Pero el banco exige sus avales, así que los perjudicados siempre somos los ciudadanos de a pié.  El banco siempre gana, se queda con nuestro dinero o con nuestras posesiones.  Siempre será así, ya que la única forma de obtener dinero es pedirlo prestado al banco.  Incluso el dinero que cobras en tu nómina procede de un préstamo que alguien ha pedido al banco, seguramente tu empresa.

La economía debe crecer eternamente para mantener el sistema monetario internacional.  Y siempre debe crecer por encima del tipo del interés, para que los préstamos puedan ser pagados.  Si la economía no crece, todo se hunde.  Pero claro, nada puede crecer indefinidamente en un mundo en el que los recursos son limitados.  No puede haber cada vez más supermercados, llegará un momento en el que el exceso de oferta haga inviables los negocios.  No puede haber infinitos coches, ya que no hay infinita gasolina para quemar.  No se puede tejer ropa eternamente, porque no hay tantas ovejas para esquilar… los recursos son limitados, pero la economía debe crecer ilimitadamente.  Algo raro pasa ahí, ¿no? El colapso del sistema es inevitable y el dinero cada vez vale menos.

Los colapsos pueden ser de varios tipos: una guerra mundial, una revolución a nivel local, un traumático cambio de moneda o un crack como el que sufrió Norteamérica a principios del siglo pasado.  Son colapsos que acaban desangrando al pueblo, las guerras y revoluciones las sufre la masa ciudadana.  El cambio de moneda (por ejemplo, al euro) no benefició a los consumidores, recordemos que lo que antes valía 100 pesetas pasó a costar 1 euro (un aumento del 66% en un año).  Los precios subieron, beneficiando a los poseedores de los medios de producción.

Pero mi nómina no aumentó un 66%.  ¿Y la tuya?

La verdad nos hará libres.


Todos sabemos que la Edad Media terminó hace más de quinientos años.  Los conflictos ya no se libran en el campo de batalla, donde antaño hombres de palabra medían la destreza de su brazo frente a un enemigo que, pese a ser el antagonista, merecía ser tratado con honor.  Pero el honor ya no existe y la palabra, tampoco.  La época del oscurantismo terminó y ya no es tan fácil invadir al vecino por la fuerza, alegar que “ellos” tienen tierras que “nosotros” necesitamos ha dejado de ser excusa suficiente para mover al pueblo a alzarse en armas contra sus primos de más allá de las montañas.  Sin embargo, han surgido dos nuevas formas de acaparar los recursos de los demás: la invasión económica y la invasión cultural.

La invasión económica es un hecho practicado por los Estados Unidos en nuestros días, además de ser bien sencilla.  Para empezar, buscamos un país en vías de desarrollo con abundancia de recursos naturales, al que ofrecemos un préstamo de capital a través del Fondo Monetario Internacional o del Banco Mundial (entidades controladas por los Estados Unidos).  Sin embargo, estos recursos económicos no van destinados al desarrollo social del país, sino a la construcción de infraestructuras de las que sólo salen beneficiados los poderosos.  Nada de hospitales, universidades o ayudas a pymes, se harán aeropuertos, autopistas, puertos marítimos… ¿para qué quiere el pueblo un aeropuerto si no puede pagar un pasaje?  El siguiente paso es exigir el pago de la deuda que, obviamente, el país en vías de desarrollo no puede pagar porque su estructura social no ha mejorado.  Es ahora cuando viene la trampa: se le ofrece al país la condonación de su deuda A CAMBIO de que vendan sus recursos naturales a bajo coste, tal vez regalando sus pozos de petróleo, cediendo la explotación de sus minas o permitiendo la construcción de bases militares norteamericanas.  El pueblo es, como siempre, el perjudicado y el oprimido.  Podéis verlo en este video:

La invasión cultural también se produce, aunque a otras escalas.  A través del cine y la televisión se nos vende el estilo de vida americano como el paradigma de la felicidad.  Ser feliz es CONSUMIR, siempre posesiones materiales que habrá que pagar a precio de oro.  Conducir cierto coche, vivir en un chalet con piscina o beber tal o cual refresco.  Si no lo haces, eres un cutre.  También nos inculcan el odio a sus enemigos: los árabes son unos terroristas, los sudamericanos unos narcos y los comunistas son poco menos que el demonio.  Así, somos como los americanos, comemos hamburguesas, bebemos cocacola, celebramos halloween, flipamos con Hollywood y nos colgamos con Windows.  Consumimos SUS productos para tener SU estilo de vida.

Señores, si yo me siento invadido, imaginaos como debe sentirse un muchacho de Panamá.

Agradecimientos a Javi por mostrarme esta realidad.

La verdad nos hará libres.

La verdad sobre la gripe A


Seguramente todos ustedes recordarán la gran alarma social que se montó cuando se dio a conocer la gran pandemia mundial de la gripe A H1N1, allá por Marzo del 2009.  A los pocos meses la Organización Mundial de la Salud la clasificó como Pandemia en curso, es decir, existe transmisión de persona a persona en tres países de regiones distintas con brotes comunitarios.  Probablemente el hecho de que los primeros casos reconocidos fueran niños estadounidenses influyó en el enorme impacto mediático que tuvo el virus.  A todas horas se hablaba de la gripe A, en las noticias de la televisión, los periódicos, la prensa electrónica…  todos teníamos miedo.  Empezaron a venderse en los supermercados unos botecitos con lociones para desinfectarse las manos, nos recomendaron no besarnos al saludarnos, no acudir al trabajo al más leve síntoma y otros consejos parecidos.  Los gobiernos gastaron millones de euros en adquirir vacunas ante la gran vorágine vírica que nos amenazaba.  Sin ir más lejos, España gastó 90 millones de euros en vacunas contra la gripe A, aunque sólo administró a la población una décima parte.  El sobrante, será destruido.  Es como quemar billetes, ¿O no? ¿A dónde han ido a parar todos esos “billetes sobrantes”?

El virus de la Gripe A

La tan temida Gripe A...

El beneficio aproximado de las compañías farmacéuticas encargadas del desarrollo, fabricación y venta de las vacunas ronda los 15000 millones de euros.  Para los que se le atraganten las cifras lo repito en otra terminología: quince mil millones de euros.  Es casi la cuarta parte del dinero que necesita España para recuperar la calidad de su economía ante la eurozona.

La pregunta que surge a continuación es obligada ¿Realmente era necesario todo ese gasto?  Vamos a comprobarlo.  En España el número de víctimas mortales a causa de la gripe A ha sido de 350, mientras que los fallecidos por la gripe “normal” rondan los 1000 anuales.  No podemos decir que las vacunas han salvado a la población, ya que la mayor parte de ellas ni siquiera se han utilizado.  Nos encontramos ante una gran mentira.  Nos han mentido vilmente al presentarnos la gripe A como una pandemia a nivel mundial que podría desencadenar un holocausto de fiebres y estornudos, cuando la mortalidad a nivel mundial ha sido 10 veces menor que la de la gripe estacional.

Juegan con nuestra salud y nuestro miedo, con el temor de ver infectados a amigos, familiares y a nosotros mismos.  Y todo por lo mismo de siempre… el maldito dinero.

La verdad nos hará libres.

A %d blogueros les gusta esto: