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¡Por fin! Gritan algunos.  Lo que todos estábamos esperando ha llegado, la razón por la cual los españolitos medios votamos hace unos meses a la opción política “menos mala”.  ¡La reforma laboral ya está aquí!  Se acabaron nuestros problemas, con la nueva hornada de leyes laborales, el país está a un paso de recuperar el esplendor de los días de oro y conquistas.  Pero… ¿hasta qué punto nos va a beneficiar?

Vamos a ver un resumen, en líneas generales, de los aspectos más importantes de la nueva reforma:

  • Despido y EREs: la indemnización por despido improcedente se reduce de 45 a 33 días. Ampliación de las causas del despido objetivo y reducción a 20 días de la indemnización.  No hará falta autorización previa de la administración para los ERE. Las empresas, obligadas a hacer plan de recolocación si despiden a más de 100 trabajadores.
  • Nuevos contratos: nuevo contrato indefinido para pymes.  Reorientación las bonificaciones a la contratación.  Acaban los encadenamientos de contratos temporales indefinidamente.  Las ETT pueden actuar como agencias de colocación.
  • Formación: derecho a 20 horas de formación anuales para todos los trabajadores.  Impulso de un contrato para la formación.
  • Negociación colectiva: la prórroga máxima de los convenios colectivos vencidos será de dos años, los convenios de empresa tienen prioridad y las empresas con dificultades podrán ‘descolgarse’ del convenio.
  • Medidas contra el absentismo laboral; plan especial de la Inspección de Trabajo.
  • Directivos: siete días por año para los directivos de empresas públicas por cese de cargo.  Los directivos de banca sancionados no recibirán indemnización por despido.
Protestas en Sol por la reforma laboral

Protestas en Sol por la reforma laboral

Así, a bote pronto, lo que más llama la atención es el abaratamiento del despido, que ahora será casi siempre procedente.  Si hay pérdidas, despido procedente.  Si ganamos menos que el ejercicio anterior, despido procedente.  Y las indemnizaciones se reducen drásticamente.  Ahora, si tu jefe no gana lo que quiere, puede despedirte pagándote solo 20 días por cada año trabajado, si llevas allí 5 años, pues te da 3 meses de sueldo y a tu casa.

Las bonificaciones y exenciones de impuestos para la contratación de jóvenes y parados de larga duración aparentemente pueden ayudar un poco, pero si juntamos esta medida con la anterior hacemos un “combo laboral” de proporciones épicas.  Vamos a verlo con un ejemplo: el taller de Don Paco tiene a 4 trabajadores y este año ha ganado un poco menos que el anterior, así que tiene derecho a despedir a gente hasta que gane lo que él quiere (tiene que mantener su chalet en Navacerrada y el caballito de la niña).  Despide a dos  antiguos (pagando una miseria) y contrata a dos jóvenes, a los que les paga mucho menos (los contrata en formación) y encima el estado le incentiva por ello.  Al final, el mismo número de parados, y los que están trabajando ganan menos que antes.  Y lo peor: la diferencia la pagamos tú y yo.

El tema de la reducción de la negociación colectiva no tiene nombre.  Le quita a los trabajadores el derecho de luchar juntos por defender lo único que tienen: su fuerza de trabajo.  Un golpe maestro.  Ahora que cada uno pelee por su cuenta, uno a uno los obreros tienen menos fuerza y serán más propensos a bajarse los pantalones y al “peloteo” que tanto gusta en España.  Divide y vencerás.  Magistral.  Podría seguir, pero la indignación me corroe las entrañas y no haría más que despotricar.  Veremos lo que nos deparan los próximos días…

La verdad nos hará libres.

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Mucho se viene hablando del nuevo gobierno popular, de la cantidad de ideas que trae en su maletín para salvar a España del hundimiento y del imponente impulso que dará a la economía y al sector empresarial.  Todo cambiará de la noche a la mañana pero… ¿Sabemos realmente el precio que tendremos que pagar?

Para empezar, Rajoy ha comunicado a la cabeza visible de UGT (Cándido Méndez) que el próximo año bajará el sueldo a los funcionarios un 10%.  Esto, sumado al 5% que ya en su día bajó Zapatero resulta en una pérdida de poder adquisitivo del 15%.  Si ganabas 1000€ ahora ganas 850€.  Como vemos la pérdida es importante, sobre todo teniendo en cuenta que en España un trabajador de cada seis es funcionario.

Tijeretazo

Tijeretazo a la española

Pero no siempre son idea suya, ya que la mayor parte de los recortes vienen impuestos desde arriba.  Como vemos aquí, es la canciller alemana (Ángela, o Ánguela, o como se diga) la que exige al futuro presidente la inmediata aplicación de los recortes.  Resulta que ahora Alemania nos dice lo que tenemos que hacer, así que en las próximas elecciones yo quiero votar en Alemania.  Total, son ellos los que deciden…

Habrá más cosas, como la ayuda para la emancipación, que también se verá afectada.  Incluso se han puesto un plazo para que los recortes empiecen a hacerse notar.  Seis meses deben de ser suficientes para que Merkel se “crea” que Rajoy y sus barones están haciendo la tarea.  También se ampliará la jornada laboral de los maestros y los recortes en educación parece que ya no son un secreto.  Todo se verá afectado, la tijera sembrará el terror en todas las partidas.  Si reducimos el gasto en educación, mermamos la calidad del aprendizaje de nuestros hijos, los convertiremos en peores profesionales y mejores esclavos para el sistema productivo.

Aún a riesgo de que estas líneas caigan en saco roto, desde Nadamásquelaverdad hacemos un llamamiento para que se recorte en lo que se tiene que recortar, en los despilfarros y duplicidades, el los privilegios de unos pocos en detrimento de la mayoría, en dispendios y prebendas, en contratos  millonarios a primos y amigos.  Que se impulse la creación de empleo a través de una mejor educación, de la reducción de trabas para la creación de empresas, de mayores incentivos fiscales para la contratación indefinida, de cobrarle más al que más tiene.  Si siguen pisando al pueblo, llegará un día en que no tendrán a quien explotar.

La verdad nos hará libres.

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Es el tema de moda.  Hay quien dice que volver a instaurar un impuesto sobre el patrimonio es un gran error que no nos va a sacar de la crisis (entre ellos, Emilio Botín), mientras que hay sectores que defienden a ultranza este impuesto, que grava a las grandes fortunas.  Sin embargo, ¿sabemos de verdad quiénes son los que van a tener que pagar?

El presidente del Santander "ve muy mal" el nuevo impuesto

El presidente del Santander "ve muy mal" el nuevo impuesto

Pues bien, resulta que todas aquellas personas físicas que posean bienes o derechos por valor superior a 700.000€, con la excepción de la vivienda habitual (que puede ser de hasta 300.000€, una buena choza, ¿no?).  A todo lo que uno posea hay que restarle lo que uno debe, así la mayor parte de los mortales nos libramos de pagar gracias a las maravillosas hipotecas que nos hacen ser poseedores de un patrimonio negativo según este baremo.  Aclaramos: si tengo posesiones por más de 700.000€  y mi casa ya está pagada, me toca endiñar la pasta.

Otro asunto es la cantidad a pagar, que dependerá de en cuánto exceda el valor de nuestras posesiones de los consabidos 700.000€.  Lo podemos ver en esta tablita, muy descriptiva pero que no entiende ni el que la hizo.  Para aclarar las cosas podemos señalar que pagaremos más porcentaje cuanto más tengamos, igual que en la declaración de la renta.  O sea, cuanto más me pase de los 700.000, más pagaré.  Por ejemplo, si tengo 3 millones de eurazos, acabaré pagando 20.700 eurillos.  Sin embargo, por un milloncejo de nada solo me cobrarán setecientos míseros euros.

Ahora bien, ¿a cuánta gente afecta este impuesto?  Según el ministro José Blanco, solo a 90.000 personas y se espera recaudar la friolera de dos mil millones de euros.  Hay datos curiosos… si estás casado el patrimonio del matrimonio (je) tiene que llegar a dos millones de euros para tributar, con lo que ¡seguro que muchos ricos contraerán nupcias antes de que acabe el año!

A primera vista parece lógico que los que más tengan, más impuestos paguen.  Pero recordemos que esta tasa existió hasta el 2007, justo cuando empezó la crisis, ¿no es extraño que se eliminara el impuesto a los que propiciaron la recesion? En cambio se aumentaron otros impuestos de carácter general, como el IVA.  Resulta que los platos rotos los pagamos siempre los mismos.

La verdad nos hará libres.

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Desde la famosa “Crisis Ninja” de Leopoldo Abadía el tema de las hipotecas está a la orden del día.  Unos dicen que son el motor de la economía del país, otros que son la única manera de ser propietario y los más radicales que son un lastre social.  Hasta ahora nadie se había planteado el hecho de adquirir una vivienda sin pedir una hipoteca dado los precios son tan elevados que parece irrealizable.  Pero… ¿Es realmente tan difícil?

Casa, dinero, hipoteca...

¿Es posible pagar la casa a tocateja?

Vamos a estudiar un caso práctico.  Supongamos que acabamos de finalizar nuestros estudios universitarios, como ahora está vigente el plan Bolonia, las titulaciones son de 4 años, así que para ese entonces tenemos 22 añitos.  Como  por suerte somos unos chicos JASP, conseguimos un trabajito que no está nada mal en el que cobramos la nada desdeñable cantidad de 25.000€ brutos anuales.  Después de pagar nuestros impuestos contamos con 19.662 euritos para gastar.  O para ahorrar.  Con estudios y trabajo nuestra novia comienza a presionar, así que nos vemos en la tesitura de tener que comprar una casa, nada del otro mundo, un apartamento de dos habitaciones por el módico precio de 120.000€.  De momento, y tras estudiarlo un poco, nos encontramos con tres posibles alternativas:

Caso 1:  Comprar, pagar.

Como lees.  Primero compramos la casa y luego la pagamos.  El banco nos presta el dinero, obviamente.  A un interés total del 3% (razonable) y con un plazo de 25 años nos queda una hipoteca de 569 eurazos.  Cinco lustros pagando y la ventaja de disfrutar de la casa desde el primer año.  El problema es que al final la broma nos sale por 170.700€, que son 50.700 euros más que el precio inicial.

Caso 2:  Ahorrar, comprar.

Suena extraño, pero es posible.  Imaginemos que nos quedamos en casa de papá y ahorramos cada mes los 569€ que costaría la hipotética y patética hipoteca.  A eso le sumamos unos 210€ mensuales en concepto de recibos (luz, agua, gas, teléfono, seguros, ibi, comunidad), con lo que AL AÑO nos encontramos con 9348€ en nuestra cuenta.  Resulta que hemos estudiado económicas, así que sabemos manejar un poquito el dinero y lo invertimos a un plazo fijo anual del 4%.  Al año siguiente reinvertimos lo ganado, lo anterior y lo ahorrado durante el segundo año, y así sucesivamente.  Recordemos que los 4 últimos años podremos desgravarnos gracias a las cuentas de ahorro-vivienda, que permiten aumentar el ahorro en 1352€ anuales, que también sumamos al plazo fijo.  Resulta que al final del año 10 nos encontramos con 129.763€, así que podemos pagar la casa a tocateja y encima contamos con 9763€ para darnos un homenaje.  Viviremos en casa de nuestros padres hasta los 32 años (mucha gente lo hace) pero nunca jamás le deberemos dinero al banco.

Caso 3:  Ahorrar, comprar, pagar.

Para no ser drásticos analicemos también un caso intermedio.  Ahorramos durante 4 añitos y luego pedimos una hipoteca.  Recordemos que podemos desgravarnos gracias a la cuenta ahorro-vivienda y que reinvertimos las ganancias en un plazo fijo.  Así, nos encontramos al final del año 4 con 55.907€, compramos el piso y pedimos el resto.  Pagaremos 529€ durante 12 años, con lo que hemos reducido el plazo total de compra de 25 a 16 años.

Por supuesto, todo esto se reduce a la mitad si nuestra novia también trabaja, que para algo ha estudiado la chiquilla.  De esta forma, con el caso 2 (ahorrar, comprar) podemos estar viviendo en nuestro piso en solo 5 años, sin hipoteca.  ¿Lo véis claro?

La verdad nos hará libres.

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Desde hace ya algún tiempo, en los foros y reuniones sobre política y bienestar social ronda una pregunta que nos trae a todos de cabeza.  A pesar de la crisis, a pesar de los cinco millones de parados, a pesar de los abusos de los bancos, de los millones de trabajadores en precario, sin contrato y sin derechos, a pesar de que estudiar sirve de bien poco… ¿Por qué la sociedad española no se levanta contra el gobierno?  ¿Será que no son conscientes de la realidad, que no se han enterado de los escándalos de corrupción, de que las mismas empresas que los exprimen alcanzan beneficios monstruosos?  ¿Será que no leen los periódicos, no ven la televisión y no conocen la situación de su vecino?

Rellena el formulario

Rellena este formulario y firma tu conformismo de por vida

Nada de eso.  La sociedad española (y por extensión, la mundial) es muy consciente de todo ello.  Sabe perfectamente la magnitud de la gran sequía económica a la que nos tienen sometidos.  Entonces… ¿Por qué el pueblo no se levanta? El movimiento 15M por fin parece que está llevando a cabo una campaña de concienciación que, a mi juicio, es preparatoria para acciones futuras, pero de momento es a todas luces insuficiente.  Para contestar a LA PREGUNTA necesitamos antes conocer un poco sobre revoluciones que ocurrieron en el pasado.

La revolución francesa (1789), por ejemplo, la propiciaron diversos factores entre los que destacaban el gran descontento popular, la hambruna que sufría el pueblo y una enorme deuda externa (originada por las guerras) que oprimía a la nación.  Más recientemente, la revolución rusa de 1905 fue desencadenada a raíz de una marcha campesina que pedía mejoras laborales al zar (el Domingo Sangriento) y que acabó siendo brutalmente reprendida por los cosacos.  Hay más ejemplos, como el de la revolución cubana de 1959, donde el pueblo se levantó en armas, instigados por Fidel Castro, en contra del dictador Batista.  Las pésimas condiciones en las que vivían los campesinos cubanos propició la revolución.

Después de tantos casos de revueltas exitosas (todas ellas consiguieron derrocar al gobierno) los poderosos han aprendido que hay ciertos límites que no se pueden cruzar.  Existe una barrera imaginaria que, en caso de traspasarla, llevará al pueblo a levantarse, a alzar sus voces al unísono, a realizar sacrificios personales en favor del bien común.  En definitiva: el pueblo no puede pasar hambre.  Si al pueblo le falta lo más básico, no tendrá nada que perder y se arriesgará a todo, incluso a morir, a cambio de la posibilidad de una vida mejor.  Por eso existen cierto tipo de cosas, como el subsidio del paro, ayudas gubernamentales eternas a los necesitados, los famosos 426€, etc.  No importa cuánto se gaste, siempre será mejor que un levantamiento popular.  Además, de todas formas va a ser el pueblo el que lo pague.  Y con intereses…

Los esfuerzos deben dirigirse a erradicar la pobreza, no a paliarla.  Así nos va.

La verdad nos hará libres.

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A todas horas vemos en los telediarios noticias que hablan sobre los mercados.  Los mercados exigen reformas para España, los mercados exigen niveles altos en la prima de riesgo de la deuda española, los mercados recelan del presidente electo de Perú… parece que los mercados lo controlan todo, influyen en todo, urgen a los gobiernos a seguir sus directrices.  Los mercados necesitan saber, exigen saber el rumbo de la política.  Los mercados están íntimamente ligados al devenir de nuestras vidas, por lo tanto.  Pero, ¿Quienes son realmente esos mercados? Y lo que es más importante: ¿Quienes los controlan?

Los mercados, esos grandes desconocidos

Ojalá comprender los mercados fuera tan fácil como comparar los precios en la frutería del barrio

Cuando el simpático presentador de informativos habla sobre “los mercados” en realidad se está refiriendo a los mercados financieros.  Estos mercados financieros se componen de lo siguiente (está perfectamente explicado en este documento, pero para ahorraros sus 38 páginas, lo explico brevemente) :

  • La bolsa (mercado de capitales a largo plazo).
  • Un mercado monetario.
  • Un mercado de cambios (capitales a corto y medio plazo).
  • Un mercado de tipos de interés.
  • Un mercado de materias primas.
  • Un mercado de productos derivados.

De todos ellos el que más nos sonará será posiblemente La Bolsa.  La Bolsa es una empresa, una empresa que posibilita que otras empresas comercien con acciones y obligaciones.  Las acciones son pequeñas partes de una empresa, que cualquiera puede comprar.  Las obligaciones, por su parte, son préstamos que el que la compra ofrece a una empresa.   Así, vemos que el mercado bursátil está compuesto por las grandes empresas de un país (las que cotizan en bolsa).  El resto de “mercados” son similares, solo que los productos con los que se comercia son diferentes.

Los mercados monetario, de cambios y de tipos de interés, están integrados por los bancos centrales, los bancos privados, las empresas multinacionales, que son los que influyen en la emisión de dinero y deuda, las tasas de interés (el valor del dinero) y los valores de cambio entre las diferentes monedas.    Los mercados de materias primas y de productos derivados también los forman las grandes empresas, que acuden a ellos en busca de inputs y para vender sus excedentes de outputs fuera de sus países de origen.

Total, estamos viendo que los mercados están controlados por los bancos y las grandes corporaciones.  No olvidemos a los especuladores, que mediante artimañas de ética dudosa acaparan tal o cual acción, compran una u otra materia prima para subir o bajar los precios a su antojo y así beneficiarse en el corto plazo.  Así, especuladores, bancos y corporaciones manejan los mercados a placer, son ellos los que controlan el devenir económico, los flujos monetarios, la producción de materias primas y la venta de productos y servicios.

Ahora volvamos al principio.  Los mercados exigen “cosas” a los dirigentes políticos, que ellos corren prestos a conceder, porque “lo exigen los mercados”.  Y estas decisiones, como el abaratamiento de los despidos, la reducción de beneficios sociales para favorecer la creación de empresas, las subidas de impuestos… recaen directamente en perjuicio de los ciudadanos.  Son los mercados los que deciden, son los mercados los que gobiernan.  Y eso es lo mismo que decir que quienes gobiernan son los bancos y las grandes corporaciones.

Ahí está el verdadero problema.  Nadie ha elegido ser gobernado por esos señores.  A los políticos les votamos, pero solo para que sus hilos sean movidos por “los mercados”.   A los mercados nadie los vota, no hay elecciones para elegir al presidente del Banco de Santander ni al consejo de dirección de Telefónica.  Estos cargos son designados a dedo por los accionistas mayoritarios, que suelen ser otros bancos u otras grandes corporaciones.  Ellos se lo guisan y ellos se lo comen.

Y el pueblo, mientras tanto, nos comemos con papas nuestros inútiles votos.

¡Democracia Real Ya!

La verdad nos hará libres.


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Ya hemos visto previamente en este blog que existen muchas similitudes entre organismos vivos y otros que aparentemente son inertes, pero que disfrutan de unas características que bien podría dotarles de una cierta “vida”.  Las empresas, según su concepción tradicional, también están sujetas a un ciclo de vida: el abuelo la veía nacer y la criaba, el padre la llevaba a su edad adulta y el nieto se la cargaba con sus despilfarros.  Pero esto ya no es así, actualmente la empresa multinacional se ha convertido, más que en un ser vivo, en un monstruo de proporciones escandalosas.

Trabajo wok

¿Estás dispuesto a alimentar a tu empresa?

A estas alturas de la película nadie duda ya del tremendo poder del que disfrutan las grandes corporaciones, con sus beneficios astronómicos, sus inversiones selectivas y sus políticas de compras y fusiones.  A veces alcanzan un poderío superior al de algunos gobiernos, influyen en la economía de varios países de manera simultánea y sus directivos pueden llegar a convertirse en altos cargos de las administraciones públicas a la larga.  Las multinacionales nacen, por supuesto, en muchas ocasiones gracias a la fusión de varias empresas más pequeñas o adoptando configuraciones de holdings o trusts.  Emiten sus acciones para ampliar capital y crecen, crecen cada vez más.

Pero el monstruo también necesita alimentarse, ¿Y cuál es el alimento de la empresa?  ¿Sus productos?  ¿Sus beneficios?  No.  Sus trabajadores.  Seguramente conocerás a alguno, si no a muchos de ellos…  Son esos a los que no les importa realizar grandes sacrificios personales a cambio de pequeños logros dentro de la organización empresarial, los que prolongan sus jornadas hasta el límite de lo imaginable, los que aceptan estoicamente traslados o asumen grandes responsabilidades a cambio de vagas promesas sobre el futuro.  ¿Estás dispuesto a que tu empresa se nutra con tu sangre?

Ya las empresas casi nunca mueren.  Son fagocitadas por otras empresas, desmembradas para ser vendidas por trozos, reestructuradas en diferentes sociedades o asumido su control por el gobierno.  Se han convertido en entes inmortales, trascendiendo a sus creadores mucho más allá de sus cortas vidas, alimentándose de las ambiciones de sus directivos y produciendo, produciendo bienes o servicios cuya necesidad en la sociedad ellas mismas se han encargado de crear.

El super-hombre ha llegado, solo que no es un hombre…

La verdad nos hará libres.

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Una de las principales reivindicaciones del Movimiento 15M es la reforma de la ley orgánica del régimen electoral general.  Dicen que es tremendamente injusta y que está diseñada para favorecer el bipartidismo y “cargarse” a todos los demás partidos.  Por otra parte, esos otros partidos son minoritarios, no porque la gente les vote menos, sino porque tienen menor representación que los grandes.  Pero, ¿es realmente tan injusta la ley electoral española?  Veámoslo.

Desde 1985, año en que se promulgó dicha ley, el sistema de recuento de votos es el método de D`Hondt.  El sistema favorece un poco a las mayorías, pero la verdad es que no es ese el mayor de los problemas.  Para ahondar en la cuestión debemos irnos a los artículos 68 y 69 de la Constitución Española, donde se dice que los representantes serán elegidos tomando como unidad de recuento (circunscripción) la provincia.  Además, hay que alcanzar un mínimo del 3% de los votos en una provincia para obtener representación.  Esto consigue que, si  pocos votos están concentrados en pocas provincias, se consigue más representación que si muchos votos están repartidos por muchas provincias.

Papeletas de la últimas elecciones

Mmm... ¿Llegará mi opción al tan ansiado 3%?

Un poco lioso, ¿no? Vamos a poner unos ejemplos (pincha en los enlaces, luego en “congreso” y elige el año para ver las listas):

  • En las elecciones generales del 2000, IU obtuvo 1.263.043 votos y 8 diputados, mientras que CiU, con 970.421 votos, obtuvo 15 diputados.  Trescientos mil votos menos y casi el doble de diputados.  La razón es que los votantes del partido catalán estaban concentrados en Cataluña, y los de Izquierda Unida repartidos por toda España.
  • En las elecciones generales del 2008, UPyD (el partido de Rosa Díez) consiguió 306.079 votos y un solo diputado.  Por su parte  el PNV, con 306.128 votantes, sacó 6 representantes vascos en el congreso.  Las mismas muestras de apoyo y ¡seis veces más representación!
  • Ese mismo año, CiU (779.425 votos) sacó 10 diputados pero IU (969.946 votos) sólo obtuvo 2.  No está nada mal, con 200.000 votos menos sacas cinco veces más representación.  Algo falla.
  • En las elecciones generales de 1993, la Coalición Canaria obtuvo 4 representantes con 207.077 votantes, mientras que el ya extinto CDS, con 414.740 apoyos, ¡no consiguió ningún diputado! Claro, sus votos no estaban tan concentrados como los de los canarios, así es normal.

Y todo esto ocurre por la circunscripción provincial, que beneficia a los partidos grandes y perjudica enormemente a los minoritarios que, precisamente por el sistema de reparto de escaños, son cada vez más minoritarios.  La gente se da cuenta de que es difícil que estos partidos pequeños alcancen representación y decide no votarlos, dando su apoyo a uno u otro de los mayoritarios, pensando  que así aprovechan mejor su voto.

Por lo tanto, esta ley es aberrantemente injusta y debe ser modificada con carácter de urgencia.  Algunos propusieron recoger 500.000 firmas para llevar la propuesta al congreso, pero al tratarse de una ley orgánica sólo los grupos que ya están en el poder pueden proponerla, según la Constitución.  Evidentemente, los partidos mayoritarios la rechazarán ya que les perjudica enormemente.  Los diputados que corresponderían a los votos que no alcanzan el 3% en las provincias se reparten entre los que sí tienen representación y ahí es donde sacan la tajada extra los grandes.

Una injusticia difícil de salvar ya que los jueces son, a la vez, parte interesada.

La verdad nos hará libres.

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5 millones de parados

O más...

Decirlo más alto es díficil.  Decirlo más claro es imposible.

La verdad nos hará libres.

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Reflexionemos pues.  Como ya sabemos, el movimiento ciudadano (no se bien como llamarlo, si DRY, NoLesVotes, #spanishrevolution..) clama por los siguientes principios:

  • El fin de los privilegios de políticos y banqueros, que son casi la misma cosa.
  • La salida de la crisis económica, promovida por los únicos que sacan beneficio.
  • Cambio en el poder, no votar a los tres partidos mayoritarios (PSOE, PP y CIU).
  • Medidas propuestas para el cambio.

Todo esto está muy bien, pero el movimiento ciudadano también recibe críticas.  Vamos a ver las más importantes:

  • Se piensa que hay alguien oculto detrás de la organización, esperando sacar rédito político.
  • Otros creen que no son más que “una panda de perroflautas antisistema”.
  • Las medidas que proponen no son las adecuadas, o son de extrema izquierda.
  • Se quejan de una crisis que ellos mismos han ayudado a que se produzca.
  • El movimiento se ha producido demasiado tarde.
Varios carteles

Carteles que llaman a diferentes manifestaciones en Algeciras

Por supuesto, cada uno arrima el ascua a su sardina.  No faltan los que quieren sacar algún beneficio del movimiento, sea éste orquestado o espontáneo.  En las manifestaciones y concentraciones se han visto banderas republicanas, chapas de algunos partidos y pegatinas electorales.  En muchos casos se les ha indicado que la finalidad de las manifestaciones no es hacer campaña.  Algunos lo han entendido (la mayoría) y otros no.

Este movimiento tenía que producirse en algún momento.  ¿Es tarde?  Puede que sí, pero hubiera sido peor que no se hubiese llevado nunca a cabo.  Tenía que saltar la chispa que prendiera la tela de la indignación y esa chispa fue la manifestación del 15 de Mayo.  A partir de ahí todo (se supone) es espontáneo, ya que la organización inicial no ha convocado ninguna concentración a partir de esa fecha.  ¿Por qué antes de las elecciones?  Evidentemente, es el momento en el que causa más efecto mediático, las huelgas de transportes se hacen en días de vacaciones y las  huelgas de comercios en días de mercado.

En estos momentos hay acampadas espontáneas en todas las ciudades importantes (y otras que no lo son tanto) de España, no sólo en Sol.  Twitter hierve con las hashtags #spanishrevolution, #acampadasol, #democraciarealya y otras.  Los periódicos y blogueros empiezan a posicionarse a favor o en contra del movimiento ciudadano.  Españoles expatriados se concentran en Londres, Munich, Estambul, Bruselas, incluso en países tan distantes como Japón.

¿Es lícito concentrarse en la jornada de reflexión?  Si es para hacer campaña, está claro que no.  Pero concentrarse para reflexionar o incitar a la reflexión es perfectamente válido.  Pensemos…

  • ¿Necesitamos realmente un cambio?
  • ¿Queremos que los de siempre sigan en el poder?
  • ¿Le damos a otros la oportunidad de explorar diferentes caminos?
  • ¿Estamos descontentos con la política actual?
  • ¿Hay que avanzar hacia una democracia más igualitaria?

Si la respuesta a la mayor parte de estas preguntas es SI, ya sabes lo que tienes que hacer.  VOTA.  No votes en blanco ni hagas pintadas en la papeleta.  No te quedes en casa.  VOTA.  Busca un partido que promueva alguna política que calme tus reivindicaciones, aunque no estés totalmente de acuerdo con todo lo que ese partido proponga, VOTA.  No permitas que los de siempre sigan en el poder.  VOTA.

En cambio, si eres feliz con el estado actual del mundo, VOTA.  Manifiéstate en contra del movimiento ciudadano.  Vota a los que mandan o a los que insultan a los que mandan.  VOTA.  Quédate en casa, vota en blanco, haz dibujitos en la papeleta o vota a los que siempre has votado.  VOTA.

Piensa por ti mismo, eres capaz de hacerlo.

Cuando di de comer al hambriento, me llamaron buena persona.  Cuando pregunté por qué pasaba hambre, me llamaron comunista.

La verdad nos hará libres.

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Desde hace algunos meses circula por los foros de internet, las redes sociales y los blogs una peculiar iniciativa: convocar una manifestación para el día 15 de Mayo, en contra de… ¿En contra de qué? Que nos lo expliquen ellos mismos a través de su manifiesto:

Convocatoria del 15M

Nosotros los desempleados, los mal remunerados, los subcontratados, los precarios, los jóvenes… queremos un cambio y un futuro digno. Estamos hartos de reformas antisociales, de que nos dejen en el paro, de que los bancos que han provocado la crisis nos suban las hipotecas o se queden con nuestras viviendas, de que nos impongan leyes que limitan nuestra libertad en beneficio de los poderosos. Acusamos a los poderes políticos y económicos de nuestra precaria situación y exigimos un cambio de rumbo.

Muchos dijeron que la iniciativa del 15M no iba a llegar a ninguna parte, que éstos no eran más que un grupúsculo de jóvenes exaltados en busca de protagonismo, o simplemente con ganas de “liarla parda”.  Pero la conciencia ciudadana, invariablemente, siguió su curso natural.  Poco a poco les fueron apoyando otros movimientos sociales (como el “estado del malestar” y la plataforma “no les votes“), se organizaron en grupos por ciudades, crearon eventos, pegaron carteles… hasta que por fin llegó el gran día, la hora H del día D (ejem, las seis de la tarde del día 15).

Se desplegaron las pancartas

Se desplegaron las pancartas

Tímidamente al principio, todos aquellos que decidieron secundar la convocatoria se fueron reuniendo en los puntos de encuentro.  La primera impresión no fue muy positiva, poca gente, mucha presencia policial y algunas fuerzas políticas minoritarias que habían aprovechado el desencanto general para hacer campaña (no citaré cuáles para no darles mayor bombo).  Pero a medida que fueron pasando los minutos la cosa empezó a animarse.  Más y más gente fue apareciendo, se desplegaron las pancartas, se repartieron los carteles, se leyeron los manifiestos… Por supuesto, la prensa no tenía la más mínima intención de perderse un detalle y tomaba fotografías a diestro y siniestro, acercando la oreja a los corrillos para tratar de “captar” conversaciones que quedaban registradas en sus blocs.

Manifestantes en Algeciras

Manifestantes en Algeciras

Luego empezó la marcha.  Escoltados por la policía (no podía ser de otra forma), los manifestantes recorrieron las calles de más de 60 ciudades españolas.  Desde las plazas más céntricas hasta las subdelegaciones del gobierno o los palacios de justicia.  Mucho ruido.  Mucha protesta.  Muchas voces alzadas.  Poca violencia (excepto casos aislados, como el de Madrid).  Ya está bien de tanto abuso, los mercados financieros no hacen más que ordeñar y sangrar al pueblo, pero el pueblo ya se ha cansado y ha iniciado su revolución.  A grito alzado se ponían Islandia y su revolución pacífica como ejemplo.  Palmas, pitos, cacerolas.  Y la mirada atenta de la policía, los guardianes del poder.  Se hicieron paradas en puntos emblemáticos (centrales sindicales, sucursales bancarias…) donde cada cual se llevó su repaso y su tanda de pitos.  Hasta que el “puñado de exaltados” (según los más derrotistas) llegó a su punto de destino.

Sentada en los juzgados

Nuevos manifiestos al final del trayecto

Los Juzgados.  La subdelegación del gobierno.  La sede de tal o cual banco.  Da igual.  Todos representan lo mismo: el poder del dinero.  Y allí, más protestas, nuevas voces, nuevos manifiestos, más datos indignantes coreados a los cuatro vientos.  Como epílogo queda una próxima convocatoria para emprender más acciones, más jornadas de protesta y más movilizaciones, como las acampadas que se están llevando a cabo en Sol (Madrid) y en otras capitales españolas.  La prensa, como siempre, se toma la libertad de decir lo que le conviene a los poderosos.  Han tachado la iniciativa de “extrema izquierda” (nada más lejos de la realidad).  También ha habido repercusión  mediática en el Washington Post y en periódicos rusos.

Dirán que eran cuatro gatos, que es una mera ilusión, que sólo eran tres exaltados… yo estuve allí, y fue muy real.

La verdad nos hará libres.

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Tiempo de lectura: 4 min.

Ahora que el tiempo de la crisis se mide ya por años, que millones de personas han perdido sus empleos y que cientos de miles de familias españolas han sido forzadas a abandonar sus casas, deberíamos vislumbrar un panorama empresarial desolador.  Las grandes empresas deberían incurrir en pérdidas, desinversiones, reducción de activos… pero la realidad es bien distinta.

Crisis!

En plena crisis, ¡suben los beneficios!

La primera multinacional que se me viene a la cabeza es una conocida marca de refrescos: Coca Cola prevé duplicar sus ingresos en nueve años hasta los 200.000 millones de dólares.  Impresionante, en plena crisis y piensa, no ya aumentar, sino duplicar sus ingresos.  ¿Será que los malos tiempos nos empujan a ahogar nuestras penas en sus chispeantes burbujitas?

Pero ahí no acaba la cosa, veamos el sector fianciero.  Pese al difícil entorno, el consejero delegado del BBVA, Ángel Cano, adelantó que el grupo prevé superar este año su beneficio del pasado ejercicio. En el 2010, ya logró mejorarlo un 9,4%, hasta los 4.606 millones.   Je, dos años seguidos aumentando sus ganancias.  Hay más.  El presidente del Banco de Santander, Emilio Botín, resaltó que los resultados de 2009 son los “mejores de la historia” del banco, casi nueve mil millones de euros.

¿Y el sector energético? Es de suponer que, como hay que ahorrar, se consumirá menos energía (y menos de todo).  Pero… ¡no!  Iberdrola ganó, sólo en el primer trimestre de 2011, mil millones de euros.  Nada, lo justo para ir tirando.  Lo mismo le pasa a Endesa, principal empresa nacional de electricidad (¡ups! olvidaba que ya no es ni nacional, ni española), que triplicó sus beneficios trimestrales en 2011, hasta los 1500 millones de euros.

¿Comunicaciones?  Ono gana, Telefónica presenta EREs a pesar de dar beneficios,  y en el sector internacional, Google se presenta como un gigante de los números:  incrementando sus beneficios en un 37%.

Vergonzoso es que en los años de crisis estas multinacionales ganen cada vez más, incrementando sus beneficios hasta límites que no llegaron a soñar ni durante la época de vacas gordas.   Y el pueblo sufre recortes sociales, desempleo y apatía.  Crisis, dice la televisión.  Crisis, dicen los “mercados”.  Crisis, crisis, crisis…  ¿Crisis para quién?

Crisis para ti.

La verdad nos hará libres.

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Dicen que antiguamente, en un periodo de la historia muy anterior a lo que recuerdan los anales, habitaba en La Tierra una raza de seres inteligentes.  Estos seres (los llamaremos, simplemente, “los seres”) poseían la capacidad de comunicación aunque no eran capaces de hablar.  La transmisión de la información entre los individuos se llevaba a cabo mediante un lenguaje de signos muy rudimentario que sólo permitía compartir acciones y conceptos muy básicos.  Las ideas complejas (la envidia, lo abstracto, el razonamiento…) tras muchas dificultades podían ser comprendidas por los seres pero tenían que aprenderlas por si mismos o en pequeños grupos, ya que la propia naturaleza del lenguaje impedía que otros se las enseñaran.

Los conceptos elevados debían ser aprendidos por uno mismo

Los conceptos elevados debían ser aprendidos por uno mismo

Eventualmente una familia, al ver como un lobo  una y otra vez robaba las ovejas que con tanto esfuerzo habían criado, comprendió el concepto de apropiarse del trabajo y de los bienes ajenos.  Como el lobo, decidieron que había llegado la hora de que otros trabajaran para ellos.  Primero, engañaron a sus vecinos para que se ocuparan de los rebaños de las dos familias.  Los vecinos no comprendían muy bien lo que estaba pasando, pero acabaron criando dos rebaños en lugar de uno.  Cuando llegaba el momento de ordeñar y esquilar, era la primera familia la que e ocupaba de hacerlo y sólo repartía con los vecinos una pequeña parte de la leche y la lana.

El padre de la familia “despierta” no tardó en darse cuenta de que con muy poco trabajo habían conseguido un beneficio muy superior al de años anteriores, así que decidieron extender su dominio a otros vecinos.  En pocos años habían conseguido subyugar a todo el valle, y aunque las demás familias continuamente pensaba que “algo raro” estaba ocurriendo, no alcanzaban a darse cuenta del todo porque no conocían el concepto de “esclavitud“.  Pero era inevitable que, a fuerza de sufrirlo, acabaran comprendiéndolo, y un día uno de los primeros vecinos se dio cuenta de la realidad y se rebeló contra la familia dominante.  Como el resto de esclavos no comprendía del todo la situación, al principio no le siguieron.

El padre de la “nobleza” decidió no arriesgarse, así que mediante la fuerza disfrazó al rebelde de oveja y lo ató a un poste junto al resto del rebaño, pero FUERA del redil.  Esa misma noche los lobos se lo comieron.  De un plumazo, los líderes alcanzaron dos objetivos:

  1. Atajaron la incipiente rebelión.
  2. Echaron la culpa a otros.

La maniobra fue magistral.

Los años pasaron y la familia dominante era cada vez más rica.  Ya no recogía los frutos de los rebaños de otros, sino que ahora todos los rebaños les pertenecían y los demás trabajaban para ellos a cambio de lo justo para mantenerse.  No tenían tiempo para dedicarse a pensar, no tenían fuerzas ni ganas para organizarse, no les quedaban ánimos para darse cuenta de lo que realmente ocurría.  Si alguna vez una mente lúcida daba muestras de descontento los líderes mataban un par de corderos y organizaban una fiesta para todos.  Distraían la atención hacia otro lado.  Los esclavos, hartos de trabajar, acogían la celebración pensando que era un regalo de los nobles.  Incluso algunos llegaron a pensar que la familia dominante era una bendición, ya que les proporcionaba trabajo, alimento y diversión… ¿Qué más se podía pedir?

Mientras tanto, los líderes dedicaban su tiempo a desarrollar conceptos complejos.  Lo primero que descubrieron fue la esclavitud (era obvio), luego la avaricia, el yo por encima de todo, la maximización de beneficios, el recorte de derechos… también descubrieron la libertad, pero guardaron ese concepto en un arcón y lo enterraron en el monte, para que nadie nunca lo descubriera.  Todos los conocimientos los utilizaban en su favor.  Los súbditos llegaron a ser totalmente dependientes de sus amos:

  • Debían trabajar mucho a cambio de pocos réditos.
  • Debían agradecer a la nobleza las fiestas que organizaban.
  • Debían cuidar a la nobleza para mantener el status quo.
  • No debían pensar, pues era probable que acabaran siendo pasto de los lobos.
  • Debían acudir a la nobleza para todo lo que necesitaran: vestido, cobijo, incluso para algunos conceptos elevados, como la justicia y la seguridad.

Hasta que un día, un joven que buscaba raíces en el monte para conseguir un poco de alimento extra se encontró con un arcón enterrado.  Sorprendido, lo abrió, y al instante, una paloma que surgió de su interior emprendió el vuelo…

La verdad os hará libres.


A raíz del accidente de la central nuclear de Fukushima se habla mucho del gran peligro que entrañan estos centros de producción de energía, algunos proponen desmantelarlas por completo y sustituirlas por instalaciones de generación convencionales.  Pero las térmicas de carbón tampoco convencen, ya sea por la intervención del gobierno en el carbón nacional o por sus elevadas emisiones contaminantes.  ¿Qué nos queda? Los defensores de las nuevas tecnologías promueven los ciclos combinados, con sus elevados rendimientos, como la solución a la demanda energética aunque cierto es que la dependencia de países productores de gas políticamente inestable es muy notable.  Por último tenemos las energías renovables, tan caras como intermitentes, que sólo sirven para cubrir picos de demanda.

Un activista dijo: “!Que apaguen todas las centrales nucleares!”, y muchos le siguieron. Pero… ¿somos realmente conscientes de lo que ocurriría si no tuviésemos suficiente electricidad para mantener nuestro modo de vida?  Imaginemos que pagamos las centrales nucleares de España (creo que quedan sólo 5 ó 6).  El resto de centrales entraría en funcionamiento a las pocas horas pero se comprometería la estabilidad del servicio.  De paso, apaguemos también las de carbón (emiten mucho CO2) y unas cuantas de ciclo combinado, para dar la lata a los magrebíes.  Nos quedamos con las hidráulicas y las renovables, ¿ok?  Ahí empieza lo bueno…

Semáforo apagado traffic lights off

Los semáforos están apagados y el caos circulatorio es total

Cualquier día podrías despertar y llevarte unas cuantas sorpresas.  A las siete de la mañana la demanda supera a la oferta y no hay energía para todos.  Y… ¡qué mala suerte, han desconectado mi ciudad!  De momento llegaré tarde al trabajo, mi despertador es eléctrico y no ha sonado.  Tampoco puedo afeitarme, no hay luz en el baño y no veo un pimiento.  Me lavaré la cara, por lo menos, pero con agua fría ya que mi termo es eléctrico.  La nevera ha dejado de funcionar y el brick de leche que abrí ayer se ha cortado, así que abro uno nuevo y caliento un poco en un infiernillo de gas que rescato del trastero y que guardaba para los campings.  Debo bajar al garaje por las escaleras, a oscuras, ya que ni la luz del pasillo ni el ascensor funcionan.  Tampoco se abre la puerta de la cochera, usa un motor eléctrico, así que tengo que abrirla a mano con gran esfuerzo.

Por suerte mi coche funciona con gasolina (el de mi vecino es eléctrico, que se  joda, por moderno) y puedo seguir adelante sin acumular mucho retraso, pero los semáforos están todos apagados y el caos por el camino es total.  Aparcar se convierte en una aventura, los parkímetros no funcionan y seguramente me caerá una multa por no pagar el estacionamiento.  En la oficina lo único que se puede hacer es hablar por teléfono (tiene alimentación independiente) y escribir a boli, ya que los ordenadores están KO.  Ni siquiera podemos tomar café, la cafetera también es eléctrica.

Vuelvo a casa abatido por el día tan poco fructífero que estoy viviendo, con una multa de aparcamiento en el bolsillo (los locales han aprovechado la coyuntura para hacer caja), levanto la puerta de la cochera a mano y subo la escalera.  Como no había electricidad, el sistema de alarma de casa no funcionaba y unos cacos se han llevado el televisor, aunque no importa mucho, de todas formas no podría verlo.  Tampoco podría jugar a la video consola, ni conectarme a internet, ni recargar el teléfono móvil… sólo puedo ducharme con agua fría, leer un rato junto a la ventana mientras sea de día y preparar algo de cena con el infiernillo trasteril.

Revuelvo las posesiones de mi abuelo hasta que encuentro un despertador de cuerda.  Por lo menos mañana llegaré pronto al trabajo…

La verdad nos hará libres.


Tiempo de lectura: 3 min. Vídeo: 7 min.

Como ya nos imaginábamos, el fin de la crisis llegará el día que “los mercados” decidan que ya han ganado suficiente, que ya han sangrado a la vaca todo lo sangrable y que hay que dejarla que vuelva a engordar por un tiempo antes de sangrarla otra vez.  Pero fuera de esta casuística, sí que hay algunas medidas que se podrían tomar para frenar el control que “el capital” posee sobre el país y devolver en cierta medida la soberanía al pueblo.  Ved el vídeo, que no tiene desperdicio:

Desde luego, hay que ser valiente para aplicar estas medidas, muchos montarán en cólera y llegará el llanto y el crujir de dientes.  Algunos hablan ahora de eliminar los convenios colectivos, ligar los salarios a la productividad, trabajar un poquito más, cobrar un poquito menos…  ¿De verdad creéis que recortando los salarios se va a incentivar el consumo?

No importa quien lo diga, si los que se dicen de izquierdas o los que se esconden tras la derecha. Al “capital” le da igual el consumo, sólo quiere sangrar la vaca.  Cada vez me siento más borrego, más prisionero en el centro del redil, más esclavo.  Ayúdame a salir porque así te estarás ayudando a ti también.

La verdad nos hará libres.

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